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Zapata

domingo, 10 de abril de 2022

Instituciones democráticas bajo amenaza

Bajo el argumento de que hay leyes que son justas y otras no, el partido en el poder ha buscado erosionar la integridad de las instituciones electorales.

abril 09, 2022

https://www.elfinanciero.com.mx/opinion/enrique-quintana/2022/04/09/instituciones-democraticas-bajo-amenaza/

Enrique Quintana

Terminó el plazo y el día de hoy se realizará finalmente la consulta popular por la revocación de mandato del presidente Andrés Manuel López Obrador.

Como le he comentado en este espacio, no recuerdo ningún proceso electoral de los tiempos modernos en México, en el que uno de los actores políticos, Morena y los funcionarios que provienen de ese partido, hayan violado de modo tan recurrente, abierta y sistemáticamente la legislación que ellos mismos aprobaron.

Creo que ese hecho es altamente preocupante para el futuro de la democracia mexicana.

Hagamos un breve recuento de cómo se configuraron las instituciones y los procesos con los que hoy contamos, para entender qué es lo que está en juego.

Las elecciones presidenciales fueron organizadas por muchos años por el gobierno federal y mientras así fueron las cosas el PRI ganó en todas ellas.

Tuvieron que ocurrir crisis políticas como la de 1988, año en el que “se cayó el sistema”, y diversos actores políticos pusieron en duda el resultado de la elección presidencial, amenazando la estabilidad política del país.

Y luego tuvimos el violento año de 1994, con rebeliones indígenas y asesinatos políticos, antes de que se configurara un órgano electoral independiente del gobierno, el IFE ciudadanizado, que permitió darle credibilidad a los procesos electorales.

No fue casualidad que a partir de tener instituciones electorales imparciales y autónomas, comenzaran a ser más frecuentes las alternancias estatales y por primera ocasión en la historia a nivel federal, el PRI perdiera la mayoría absoluta en la Cámara de Diputados, en la elección de 1997.

No quiere decir que la alternancia sea condición para la existencia de la democracia electoral, pero en las sociedades modernas generalmente una se acompaña de la otra.

Fidel Velázquez, el sempiterno líder de la CTM, uno de los principales brazos sindicales del PRI y uno de los personajes que mejor encarnó los tiempos del monopolio del poder dijo una vez: “llegamos al poder por la fuerza de las armas y no nos van a sacar con los votos”.

Afortunadamente, la profecía de Don Fidel no se cumplió y gracias a personajes como Ernesto Zedillo, el PRI aceptó la derrota electoral en la elección presidencial del año 2000, en una elección organizada por una autoridad electoral autónoma.

No se exagera si se dice que el IFE y después el INE, con todos los defectos que pueden tener, fueron la columna vertebral de la democracia mexicana.

De las cinco elecciones presidenciales organizadas por el IFE o el INE, en tres ocasiones se ha presentado alternancia, es decir, ha perdido el partido que controlaba el Ejecutivo sin que por ello exista un trastorno en la vida pública de México.

Las reglas de la democracia y la credibilidad de las instituciones electorales han permitido que México transite por gobiernos de diferentes tendencias sin inestabilidad.

Lo que vimos en las últimas semanas y meses, a mi parecer, amenaza esta historia que comenzó en 1994.

Bajo el argumento de que hay leyes que son justas y otras no, y que no hay porque cumplir las segundas, el partido en el poder ha buscado erosionar la integridad de las instituciones electorales, cuestionándolas y desacreditándolas.

Por eso no es sorpresa que pronto conozcamos la iniciativa para cambiar la composición y la manera de elegir a los integrantes de los órganos electorales en México.

Como se ve poco probable que tal reforma constitucional obtenga los votos necesarios para ser aprobada, es probable que sigamos viendo por un tiempo largo un proceso sistemático de ataques a la autoridad electoral y que el proceso de elección de nuevos consejeros del INE en abril del 2023 se vaya a dar en medio de circunstancias tormentosas.

La visión de que en estos tiempos se está dando en México un cambio de régimen, puede conducir a los más radicales de Morena a considerar que tienen el deber de buscar, por las buenas o por las malas, los mecanismos para garantizar que no regrese lo que ellos califican como el régimen neoliberal que se resiste a morir.

Parafraseando a Don Fidel. Llegaron al poder por la fuerza de los votos, pero harán lo posible para que no sea con esa misma fuerza que lo dejen.

Me temo que nuestro país va a ser sometido en meses próximos a una importante prueba, en la que habremos de ver si estamos en capacidad de profundizar la construcción de la democracia que comenzó en aquel complicado 1994 o si se va a frenar y se regresará a circunstancias como la que teníamos antes de aquel año.

El mismo monopolio del poder con otras siglas.

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