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Volcán Popocatépetl

lunes, 17 de marzo de 2014

Autodefensas (17 de Marzo 2014)

Es claro que la aprehensión de uno de los líderes de las autodefensas de Michoacán, Hipólito Mora, acusado de homicidio, por parte de las autoridades del estado, y no por las federales, revela un rompimiento en los acuerdos entre gobierno federal, estatal y autodefensas.

Otro de los líderes de las autodefensas, José Manuel Mireles ya adelantó una de las posibles razones por las que Mora habría sido detenido por las autoridades estatales, y es que las autodefensas han exigido que el ex gobernador interino y actual secretario de gobierno del estado, Jesús Reyna, que se considera el verdadero "poder tras el trono" en el gobierno estatal, sea investigado y entregado a las autoridades federales, pues consideran que es el principal protector de "Los Caballeros Templarios", además de que su esposa es la hermana de la esposa del líder más visible de esa organización criminal, Servando Gómez "La Tuta", según diversas fuentes periodísticas.

Según Mireles, los autodefensas, que tienen presencia en 32 municipios de la entidad, siguen trabajando en coordinación con la Policía Federal para combatir a "Los Caballeros Templarios", por lo que no se ha roto el pacto con las autoridades federales, pero le reclaman el que no hayan cumplido su promesa de aprehender al secretario de Gobierno.

De ahí que todo parece indicar que el gobierno del estado ha respondido con la aprehensión de Hipólito Mora como un medio para proteger al secretario de Gobierno, y eventualmente negociar la liberación de Mora, a cambio de que el gobierno federal no vaya tras Jesús Reyna.

Algo de estas pugnas tuvieron que ver con la renuncia del Comisionado Federal de Seguridad Pública, Manuel Mondragón y Kalb, dada a conocer por el Secretario de Gobernación, Miguel Angel Osorio Chong. Es muy probable que las diferencias sobre la estrategia a seguir en el caso Michoacán, que presenta fisuras con el gobierno del estado (una parte del cual al parecer, tiene vínculos con "Los Caballeros Templarios"), y por otro lado la frágil y poco clara alianza con las autodefensas, han roto la supuesta unidad y coordinación al interior del gabinete de seguridad del presidente Peña Nieto.

Tampoco queda claro si existe o no una división en las autodefensas, pues según Mireles las diferencias entre Mora y el que es conocido como "El Americano" no existen, y ambos son líderes respetados en las autodefensas, aunque en días pasados se informó de un enfrentamiento armado entre miembros de ambos grupos de autodefensas.

Ese es el problema de permitir grupos armados surgidos de la población, ante la incapacidad gubernamental para detener la criminalidad en distintas regiones del país. Se pueden convertir en Frankensteins que no se pueden controlar y que después tienden a convertirse en factores de poder regional que retan a la autoridad y realizan actos ilegales de manera cotidiana.

viernes, 14 de marzo de 2014

Referéndum (14 de Marzo 2014)

Este Domingo 16 de Marzo se realizará el referéndum en Crimea para decidir entre dos posibilidades: la anexión de Crimea a Rusia o regresar al estatus cuasi independiente respecto a Ucrania, que tenía cuando se aprobó la Constitución de 1992 y que le permitía una autonomía casi completa a Crimea. Dicha constitución fue modificada en 1994, para restringir el margen de acción de las autoridades de la península.

Todo indica que el 60% de la población de origen ruso votará por la anexión, mientras que los ucranianos (28%), al no tener la opción de regresar al anterior estatus, votarían por el regreso a la Constitución de 1992 y los tártaros (12%), muy probablemente se abstendrán de acudir a votar.

Estados Unidos está ejerciendo todo tipo de presiones para evitar el referéndum, e incluso el secretario de Estado John Kerry ya dio un ultimátum al gobierno de Putin para que "Rusia revierta el curso tomado y abandone Crimea", o de lo contrario enfrentará una serie de sanciones, empezando con las económicas, que podrían afectar duramente a Rusia.

Así también, la OTAN ha estado realizando "juegos de guerra" en los países que tienen frontera con Ucrania como advertencia a Rusia, para que no intente ampliar la presencia de sus tropas hacia el este ucraniano; a lo que Putin respondió realizando sus propios "juegos de guerra" en las cercanías de la frontera ruso-ucraniana.

Las tensiones siguen aumentando, pues ya se presentaron enfrentamientos entre manifestantes pro rusos y pro ucranianos en la ciudad industrial del este de Ucrania, Donetsk, que tiene mayoría de población rusa, con el saldo de un muerto y varios heridos.

Para Putin es imperativo que el referéndum se realice este 16 de Marzo, para así legitimar la presencia de las tropas rusas y de los milicianos pro rusos en todo el territorio de Crimea. Está consciente que Rusia va a enfrentar una embestida económica y político-diplomática de las potencias occidentales, así como amagos militares en sus fronteras, pero el presidente ruso, una vez que tomó la decisión de ocupar Crimea, ya no puede hacerse para atrás, pues ello demostraría que Occidente puede intimidarlo sin llegar a aplicar las sanciones prometidas, y peor aún Putin se debilitaría ante la población rusa que lo ha visto como un líder que ha recuperado la salud económica, la fortaleza militar y el prestigio de gran potencia que perdió Rusia durante los nefastos años que la desgobernó Yeltsin y su banda de ladrones.

La crisis en Ucrania está sirviendo a otros actores en el escenario internacional para hacer avanzar agresivamente sus propias agendas, como es el caso del gobierno de Benjamín Netanyahu, que por lo visto prepara una nueva invasión a Gaza, con el pretexto de siempre (los "misiles" que envían desde Gaza a Israel, y que nunca dan en un blanco), con lo que nuevamente se realizarán matanzas indiscriminadas, violaciones masivas de derechos humanos y abusos de todo tipo sobre la indefensa población palestina, con lo que la farsa del proceso de paz que ha intentado impulsar John Kerry, acabará por derrumbarse.

Al mismo tiempo, el intervencionista secretario de Estados Unidos está intentando convencer a sus "aliados" en América Latina y en el resto del mundo de aislar al gobierno de Nicolás Maduro en Venezuela, por la represión contra los manifestantes que se oponen a su gobierno.

Los grupos de provocadores entrenados por Estados Unidos y la élite empresarial venezolana, han mantenido las protestas violentas durante semanas y se han negado a cualquier posibilidad de diálogo con el gobierno, con la evidente intención de derrocar al gobierno de Maduro, tal como hicieron los grupos financiados y armados por los países occidentales en Ucrania.

Así también, están utilizando el mismo esquema de asesinar a manifestantes, a través de francotiradores expertos, para culpar al gobierno de estos crímenes (como se hizo con Yanukovich en Ucrania), y con ello justificar la "indignación" de los gobiernos occidentales y de sus vasallos por la "brutal" represión contra "el pueblo" que sólo exige democracia y libertad.

Putin y Maduro se encuentran en una situación difícil, pues sus aliados no están dando un paso al frente para defenderlos en la arena internacional. En América Latina se ha podido detener el intervencionismo de la OEA, pero los países latinoamericanos afines a Venezuela no están mostrando unidad; mientras que en el caso de Rusia, las potencias que podrían apoyarla (China, Brasil, Bielorrusia), no encuentran los argumentos apropiados para hacerlo, al menos dentro del ámbito del derecho internacional, y si lo hacen desde el ámbito de la real politik, pueden encontrarse más adelante con situaciones en las que les sean aplicadas esas mismas justificaciones.




domingo, 9 de marzo de 2014

Venezuela (9 de Marzo 2014)

En vista de los graves acontecimientos que suceden en Venezuela, es necesario poner en su real contexto la situación que se desarrolla en ese país. Por ello, en esta ocasión reproducimos íntegramente el acertado artículo de Marcos Roitman Rosenmann publicado hoy en el diario La Jornada, "Venezuela: protestas antidemocráticas y sedición golpista" pues plasma cabalmente los intentos golpistas de los manifestantes y la estrategia dual de los dirigentes visibles de las mismas.

Las movilizaciones convocadas por un sector de la oposición venezolana obligan a plantearse hasta qué punto las protestas de estudiantes, empresarios, comerciantes, y aliados, encabezadas por Leopoldo López, responden a un ejercicio democrático o, por el contrario, son parte de un proceso desestabilizador perfectamente urdido. Uno de los argumentos recurrentes para atacar al gobierno legítimo de Nicolás Maduro es la violencia policial, con la cual se reprime a los ciudadanos que, ejerciendo sus derechos constitucionales, reivindican la libertad para un país, subrayan, secuestrado por fuerzas extranjerizantes al servicio de Cuba, mismas que han suprimido la democracia instaurando un régimen totalitario. Inclusive, Naciones Unidas solicita investigar los abusos denunciados por la oposición contra sus manifestantes. Pero estos argumentos no aportan novedad.
La burguesía latinoamericana y sus partidos políticos han acusado siempre a la izquierda de copar espacios e instituciones democráticas para horadar y destruir el poder constituido. Durante laguerra fría la categoría enemigo interno fue el pretexto para etiquetar a marxistas, socialistas y comunistas de infiltrados, agentes de la Unión Soviética, antipatriotas o espías cubanos. Hoy, dichos argumentos sirven a la oposición venezolana para generar rechazo a los cooperantes o residentes cubanos, asaltar su embajada y apostillar que Venezuela está siendo gobernada desde el exterior por la mano de los hermanos Castro.
Si hacemos historia, durante el siglo XX muchos países de América Latina ilegalizaron a los partidos de la izquierda marxista acusándolos de elaborar planes para infiltrarse en las instituciones democráticas e imponer la dictadura del proletariado. Por consiguiente, se hacía necesario blindar las democracias declarando la guerra a sus detractores. Así cobran vida las leyes de defensa de la democracia, conocidas como leyes malditas. En América Latina se aplicaron sin rubor. Su objetivo: socavar el desarrollo de una opción popular, anticapitalista y alternativa política a los gobiernos de las burguesías dependientes política, militar, cultural y económicamente de Estados Unidos. La derecha optó por una guerra global en todos los frentes. La estrategia del miedo se generalizó y la represión tomó todas las formas imaginables. Las fuerzas armadas cobraron protagonismo. Cuando las leyes malditas fueron derogadas, el auge de las luchas democráticas y populares fueron imparables. En ese instante se recurrió a la técnica del golpe de Estado fincado en la doctrina de la seguridad nacional. Los cielos se oscurecieron en muchos países latinoamericanos.
Hoy, Venezuela es una de las democracias más consolidadas de la región. Su Constitución se encuentra entre las más avanzadas del mundo, por la multitud de derechos que reconoce. Tiene la extraña virtud de no ser papel mojado. Sus elecciones son ejemplo de transparencia, gozando de reconocimiento internacional, donde no cabe la opción del fraude para alterar la voluntad general. Sirva como dato que la oposición, en su proceso de primarias, pidió la supervisión del CEN como garantía contra el pucherazo. Proceso en el que fue elegido Henrique Capriles. Igualmente, el ejercicio de las libertades civiles públicas, como los derechos de expresión, reunión y asociación, tienen un solo coto: el respeto al orden constitucional, pudiéndose convocar a manifestaciones solicitando la destitución del presidente o cargos públicos al estar reconocido en la Carta Magna, vigente desde 1999.
Aquí comienzan los claroscuros de las manifestaciones convocadas por un sector de la oposición. Su objetivo no pretende pedir la renuncia del presidente en un referendo revocatorio, exigir cambios en las políticas de becas, vivienda, salud, rechazar las misiones o expulsar a los médicos cubanos que trabajan en los centros hospitalarios e instituciones como parte los acuerdos de cooperación firmados entre los dos países. Todas, opciones legítimas que se pueden o no compartir. Su fin es lisa y llanamente promover el sabotaje, cortar el acceso a calles, bloquear carreteras y tirar cócteles molotov en centros oficiales para provocar una respuesta que los convierta en víctimas de la violencia y represión chavista. En este contexto, no hablamos de reivindicaciones legítimas. Leopoldo López, Carina Machado y otros prefieren patear el tablero, llevar el país al quiebre constitucional, cruzar la barrera de lo democrático y sacrificar vidas humanas para derrocar el gobierno constitucional.
Así, las protestas y movilizaciones que hoy sacuden Venezuela no son homologables ni tienen contenido democrático. Llaman a la sedición. En nada se parecen a las realizadas por los colectivos políticos, estudiantiles, sindicales, mujeres, juventud, jubilados, mineros o campesinos que en todo el mundo se convocan contra las políticas de austeridad, las privatizaciones, el uso de transgénicos, el desempleo, los recortes en salud, educación, cultura o vivienda. Tampoco se pueden asimilar a las movilizaciones que, jugándose la vida, sus convocantes, reivindican libertad y democracia en medio de férreas dictaduras. Menos, equipararlas a las protestas que aúpan a la presidencia a sujetos nacidos del fraude electoral. Todos los ejemplos citados constituyen casos en los que se violan los derechos humanos, se reprime a la ciudadanía, se coarta el derecho de reunión y se ejerce brutalidad policial contra la población, concitando un rechazo generalizado de la opinión pública y solidarizándose con las víctimas. Casos de Chile, España, Egipto o Pakistán. Resulta significativo que la oposición venezolana publique imágenes de máxima represión manipuladas y pertenecientes a los países citados anteriormente, buscando complicidad y apoyos en sus reivindicaciones golpistas.
Sin duda asistimos a una dualidad en la estrategia para hacer caer el gobierno del presidente Maduro y revertir una década de avances democráticos. La sediciosa y golpista en el corto plazo, encabezada por Leopoldo López, y la defendida por Henrique Capriles, en la que se mezcla el llamado a la desestabilización, el mercado negro y la guerra económica. Capriles piensa en el medio y largo plazos. Acepta las reglas del juego constitucionales, al menos formalmente, y reconoce logros en áreas como salud, educación, vivienda y legislación laboral. Mientras tanto, busca quebrantar la unidad de las fuerzas armadas, restar apoyos al gobierno y aislarlo internacionalmente. Capriles entiende que un golpe de Estado en estos momentos fracasaría, como sucedió en 2002. Mejor colapsar la economía y provocar la debacle interna delchavismo. Es más prudente, se decanta por la derrota electoral en las siguientes elecciones presidenciales. Pero no nos engañemos. Si la primera tiene éxito, la apoyará sin miramiento. El objetivo es compartido: devolver el poder político a la plutocracia y desdemocratizar el país. Ese es el fin de las protestas.


jueves, 6 de marzo de 2014

Tecnócratas corruptos (6 de Marzo 2014)

Los "impolutos" tecnócratas, que se la han pasado criticando a los corruptos políticos en los gobiernos populistas de los años setentas, resultaron más ladrones y desvergonzados. A continuación reproducimos una nota sobre los fraudes y la protección política que le dieron los "honestos" panistas, claro a cambio de generosas comisiones, a estos criminales de "cuello blanco" que han saqueado al país por más de tres décadas:
Prodigy MSN Noticias 6 de marzo de 2014
La historia detrás del fraude de Oceanografía tiene un personaje en común, Francisco Gil Díaz, ex secretario de Hacienda.
Él fue miembro del consejo de Banamex-Accival antes de que Vicente Fox lo nombrara parte de su gabinete en el año 2000, y consolidó una relación estrecha con Roberto Hernández, director de Banamex, desde su privatización en el gobierno de Ernesto Zedillo hasta su renuncia en 2009.
Ya como secretario, Gil Díaz participó en la venta del banco mexicano al conglomerado estadounidense Citigroup, en una transacción por 12 mil 500 millones de dólares, en la que se dispensó el pago del impuesto sobre la renta –del orden de tres mil millones de dólares-. Esto ocurrió el 21 de mayo de 2001.
En esos años surgió a la luz pública la crisis económica de una empresa que sostenía contratos con Pemex desde 1996: Oceanografía, de Amado y Darío Yáñez Correa, Samuel Yáñez Chaparro, Alberto Duarte Martínez, así como Amado Omar y Carlos Daniel Yáñez Osuna.
Una comisión especial de la Cámara de Diputados, presidida por Martha Lucía Micher, estableció que en el año 2000 Oceanografía estaba virtualmente en quiebra, pues debía 21 millones de pesos en impuestos. Incluso, estuvo a punto de ser embargada por el Servicio de Administración Tributaria (SAT).
Documentos en poder de 24 HORAS señalan que un año después, el 20 de abril de 2001, cuando Francisco Gil Díaz ya fungía como titular de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, se ordenó cancelar el embargo sobre los bienes.
El adeudo fue condonado por el gobierno de Fox y a partir de ese momento la situación financiera de la empresa mejoró notablemente gracias a la asignación directa de contratos de Pemex, operación que a decir de la comisión legislativa, fue irregular.
24 HORAS buscó a Gil Díaz para que fijara una postura, pero al cierre de esta edición no se recibió contestación, a pesar de que Telefónica Movistar reiteró su interés por dar respuesta a la solicitud. 

El nuevo millonario
La ingeniería financiera que sirvió de soporte para rescatar a Oceanografía corrió por cuenta de Martín Díaz Álvarez, primo cercanísimo del secretario, quien años después, en 2005, obtuvo 10% de las acciones de la firma, mientras que Amado Yáñez Osuna, dueño mayoritario, mantuvo 76%.
Entre 2002 y 2008, Oceanografía recibió 44 contratos por 24 mil millones de pesos. Es decir que la principal subsidiaria de Pemex continuó su relación con el gobierno federal durante la administración de Felipe Calderón e incluso entre 2011 y 2013 recibió otros 43 contratos por más de 11 mil 500 millones de pesos.
De Bancomext a Banamex
Oceanografía, en ese periodo, recibió créditos de Bancomext –parte de la estructura de Hacienda- y Banamex. En ambas dependencias hay un nombre en común: Alonso Pascual García Tamés, quien fungía como director de Crédito Público en la SHCP cuando Gil Díaz era secretario. En sus funciones, García Tamés era parte de los consejos directivos de varias entidades como el Banco Nacional de Comercio Exterior (Bancomext).
Dicho banco de desarrollo autorizó un crédito millonario para financiar la operación de los contratos de Pemex; préstamo del cual, meses después, obtendrían recursos mediante el uso de supuestas facturas apócrifas.
De acuerdo con un artículo publicado en 2008 en la revista Contralínea, a Oceanografía le otorgaron 30 millones 306 mil 389 pesos y 25 millones 600 mil dólares; es decir, casi 25% de los préstamos del gobierno federal a través de la banca de desarrollo.
En 2011, García Tamés llegó a la dirección de Desarrollo y Valuación de Proyectos de Infraestructura para América Latina de Citigroup, matriz de Banamex, y actualmente bajo investigación por presunto fraude y lavado de dinero en México y en Estados Unidos, debido a préstamos ilegales otorgados a Oceanografía.
Ex directores de Pemex
Los contratos otorgados a Oceanografía ocurrieron bajo la administración de tres distintos directores generales de Pemex durante los 12 años de gobiernos panistas, Raúl Muñoz Leos, Luis Ramírez Corzo (primero director de Pemex Exploración y luego titular de la paraestatal) y Juan José Suárez Coppel.
En entrevistas publicadas a finales del sexenio de Calderón, Muñoz Leos y Ramírez Corzo dijeron haber actuado bajo presiones de Martha Fox, esposa del ex presidente, pese a no estar convencidos de las bondades de trabajar con Oceanografía.
Sin embargo hoy Ramírez Corzo y Suárez Coppel forman parte de la empresa Oro Negro, de Gonzalo Gil White, hijo de Francisco Gil Díaz.

miércoles, 5 de marzo de 2014

Masoquistas (5 de Marzo 2014)

Esa sería la definición para la población mexicana, de ser ciertos los datos de un estudio de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), que lleva el nombre de "¿Cómo va la vida 2013?", pues según el mismo los mexicanos, que tienen el peor nivel de vida entre los países que forman parte de dicha organización, con un drástico deterioro en sus ingresos entre el 2007 y el 2012; con caída en el empleo y en las condiciones en el mercado laboral, con los índices de bienestar más bajos de la OCDE y los más altos en pobreza, en fin, para que seguir; son los que tienen el más alto "bienestar subjetivo", esto es que se sienten ¡"muy satisfechos"! con su vida.

Como quien dice, mientras peor viven los mexicanos, mejor se sienten, o se engañan a sí mismos, o se dejan engañar por el gobierno, los medios de comunicación y la élite económica acerca de su nivel de vida; o son de plano unos masoquistas y estúpidos (yo la verdad no me incluyo).

Por ello los sucesivos gobiernos mexicanos (corruptos hasta la médula), la depredadora élite económica que se enriquece obscenamente año tras año y los voraces gobiernos extranjeros y empresas trasnacionales, explotan y abusan cada vez más de este pueblo formado por adormilados, apáticos y "muy satisfechos" con su vida mexicanos, que de esa manera avalan todas las tropelías, abusos, corrupción, impunidad y crímenes de gobernantes, oligarcas y delincuentes de toda laya que depredan este país. A continuación reproducimos la nota íntegra, subrayando algunas partes que enfatizan la idiosincrasia de este pueblo pobre, ignorante, explotado y "muy satisfecho":

De acuerdo con la OCDE, el país presenta los niveles más bajos en materia de salud, educación, empleo y seguridad, pero su población tiene el nivel más alto de “bienestar subjetivo”
Aun con el drástico deterioro de los ingresos entre 2007 y 2012, al final de ese periodo más mexicanos se sentían “muy satisfechos” con su vida, según un informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).
De acuerdo con el reporte ¿Cómo va la vida? 2013, presentado el martes por el organismo, la población mexicana que afirmó estar “muy satisfecha” con su vida pasó de 55% a 70% en el lapso de referencia, pese a la mala situación laboral que incidió considerablemente en la satisfacción ante la vida en la mayoría de los países de la OCDE.
En dicho quinquenio, el ingreso real disponible de las familias en México tuvo un descenso de alrededor de 5%, una de las caídas más pronunciadas registradas entre los países del organismo. No obstante, la desigualdad en los ingresos en el país se mantuvo sin cambios durante ese periodo, mientras que la media aumentó en promedio 1.2%.
De igual modo, el reporte indica que los mayores efectos de la crisis se registraron en la disminución de empleos y en el deterioro de las condiciones del mercado laboral. Sin embargo, a diferencia de la tendencia general, en México tanto la tasa de empleo como la tasa de desempleo a largo plazo se mantuvieron estables en el último lustro.
México se encuentra entre los países miembros de la OCDE con los resultados más bajos de bienestar en materia de educación, seguridad, ingresos, empleo, contactos sociales, salud y medio ambiente, no obstante, los mexicanos tienen el mayor índice de “bienestar subjetivo” entre las naciones.
“México está por encima del promedio de la OCDE en bienestar subjetivo”, señaló Gabriela Ramos, coordinadora de gabinete y representante del organismo, durante la presentación del estudio en el que se muestra que de 11 indicadores utilizados para identificar las cualidades y deficiencias del bienestar de las sociedades, el país obtuvo resultados medianos tan sólo en tres: vivienda, compromiso cívico y gobernanza.
Señaló que de acuerdo con el reporte, México es el país de la OCDE con las jornadas laborales más largas y menos productivas.
En 2010, 19% de los hogares mexicanos con al menos uno de sus miembros empleados reportó condiciones de pobreza, mientras que 11% de las familias en las que todos los adultos trabajan estaba en estas condiciones, siendo ambos porcentajes los más altos en la OCDE.
Por otra parte, México demostró ser la nación con menor desigualdad salarial entre hombres y mujeres. Pese a ello, las mexicanas siguen teniendo menos posibilidades que los hombres de obtener un trabajo remunerado o de ser elegidas para un puesto de función pública (como el de legisladora), además de destinar muchas más horas a labores domésticas y sentirse más inseguras.
Durante el periodo que aborda el estudio, la OCDE presume que entre los países más afectados por la crisis surgieron nuevas formas de solidaridad y compromiso entre sus habitantes, pero en el caso de México esta tendencia no fue tan clara, dado que el porcentaje de personas que afirmó haber ayudado a alguien disminuyó en tres puntos porcentuales.
El estudio de la OCDE es parte de la iniciativa “Tu índice para una vida mejor”, cuyo fin es el medir el bienestar y el progreso entre los países miembros del organismo más allá de las métricas tradicionales, tales como el Producto Interno Bruto (PIB). (Prodigy MSN Noticias)

lunes, 3 de marzo de 2014

Rusia (3 de Marzo 2014)

Los acontecimientos en Crimea y Ucrania se siguen desarrollando con gran velocidad. Como era de esperarse, Washington y Bruselas preparan sanciones de diversa índole contra Moscú por su "violación de la soberanía ucraniana", a pesar de que las potencias occidentales instigaron el golpe de Estado contra el derrocado presidente de Ucrania, Victor Yanukovich.

Se habla que se aplicarán sanciones económicas y financieras directas contra personajes de la política y las fuerzas armadas rusas (seguramente congelando sus cuentas bancarias, bloqueando visas y dificultándoles el movimiento fuera de Rusia); así también, se ha suspendido toda preparación de la Cumbre del G8 a celebrarse en Sochi en el mes de Junio y se han suspendido los contactos y la cooperación en el ámbito militar con Rusia. Sería muy largo enumerar aquí todas las sanciones diplomáticas y económicas que las potencias occidentales pueden aplicar sobre Moscú, muchas de las cuales afectarían no sólo a Rusia, sino a varios países europeos, con especial énfasis en Alemania.

De ahí que la pro estadounidense y pro israelí canciller Angela Merckel, a pesar de su subordinación a las directrices de Washington, está intentando encontrar alguna solución intermedia que evite un escalamiento de acciones de uno y otro lado, que golpearían sobre todo el suministro de gas de Rusia a Alemania, y que cuenta casi por el 40% de las necesidades de la industria alemana.

Gran Bretaña tampoco está muy convencida de aplicar sanciones en el ámbito financiero, en vista de que los capitales rusos son muy importantes en la bolsa londinense (y qué decir en el mercado inmobiliario de esa ciudad), y cualquier medida que los afecte, golpeará tanto a los rusos como a los banqueros de la City.

¿Qué tanto midió Putin todas las consecuencias políticas y económicas de su acción militar en Crimea? ¿Está dispuesto a mantener sus posiciones ahí, e incluso ampliarlas a otras provincias del este de Ucrania, a pesar de que ello puede escalar el conflicto y convencer a las potencias occidentales de movilizar sus efectivos militares a las fronteras de Rusia, ya sea en la misma Ucrania o con la llegada de buques de guerra al Mar Negro, por ejemplo a la república de Georgia y a los puertos de Ucrania occidental?

Es indudable que Estados Unidos y la Unión Europea consideraron en los años noventa del siglo pasado que los "regalos" que obtuvieron del dipsómano y corrupto Boris Yeltsin, como la entrada sin regulación alguna de las empresas transnacionales para explotar las riquezas naturales rusas y la incorporación de los anteriores países de la órbita soviética (ex repúblicas soviéticas y de Europa del Este) a la zona de influencia de la OTAN y/o de la Unión Europea, eran ganancias definitivas, que ya no saldrían del dominio occidental.

Sin embargo, la llegada de Putin al poder en 1999 cambió esas perspectivas, y se ha dado a la tarea de recuperar el poder y el prestigio de Rusia, y hasta donde le sea posible también, su anterior zona de influencia; al menos aquellos países que son claves para la defensa de Rusia, como el este de Ucrania, Bielorrusia y el Cáucaso.

Toda gran potencia define cuáles son las zonas vitales para su defensa, el desarrollo de su economía y la proyección de su poder, al menos regionalmente. Estados Unidos definió desde el S.XIX que todo el continente americano es su zona de influencia (Doctrina Monroe), y no permite que ninguna otra potencia interfiera en ella (especialmente en el ámbito militar). Por ello, el gobierno de Washington estuvo dispuesto a ir a la guerra (incluso nuclear) en 1962 con la antigua URSS, cuando ésta desafió esa zona de influencia y más aún, de defensa vital de Estados Unidos, al instalar misiles nucleares en Cuba. De hecho Estados Unidos considera a Norteamérica, Centroamérica y el Caribe como su "imperativo categórico", es decir, la zona de defensa de los intereses vitales de Estados Unidos, en donde no puede permitir ningún tipo de presencia extra regional que ponga en peligro su seguridad y hegemonía.

Pues bien, Rusia y China también exigen esas zonas vitales y de influencia, como son las zonas fronterizas y los mares adyacentes (Mar Negro y Mar Báltico para Rusia, Mar del Sur de China para Beijing), pero Estados Unidos no está dispuesto a reconocer estas zonas, ni estos "derechos" de intervención o de prioridad, para Moscú y Beijing. Para Washington esos "derechos de intervención" sólo están reservados para Estados Unidos (Irak, Afganistán, bombardeos con drones en Yemen y Pakistán; bases navales y militares alrededor del mundo; espionaje a todo el planeta, etc.) y para sus aliados (Israel en Gaza, Cisjordania, Líbano, Siria; Gran Bretaña y Francia por lo general en Africa; Australia en el Pacífico del Sur).

Es esta arrogancia, esta soberbia de la superpotencia militar, que ve cómo su dominio económico se le va yendo de las manos poco a poco, y que quiere reafirmar su hegemonía a través de la imposición de sus condiciones y su modelo de dominación, sin resistencias, al resto del mundo. Esto, se ha probado a lo largo de la historia, no dura para siempre. Cuando grandes potencias quieren mantener su hegemonía predominantemente por la imposición militar, acaban encontrando la oposición unificada de varias potencias emergentes o incluso antiguas, para balancear el poder a nivel mundial.

Es lo que ha sucedido en los últimos 10 años con Rusia y China, que al advertir la soberbia e irresponsabilidad de Estados Unidos en sus intervenciones militares en Medio Oriente y con la crisis financiera desatada por los usureros, especuladores y defraudadores de Wall Street, han decidido, primero, defender a sus propios países de estas políticas dañinas y hasta desquiciadas que han surgido de Washington y de la oligarquía depredadora de Nueva York y Londres; y después, han considerado que para lograr un equilibrio que garantice su seguridad, deben proyectar su poder, al menos en las zonas contigûas a sus territorios, para evitar que Estados Unidos y sus aliados desestabilicen a sus economías y sistemas políticos.

El objetivo de Washington es precisamente eso, presionar y acorralar a ambas potencias en sus respectivos territorios para que no proyecten su recuperada fuerza económica, en los ámbitos militar y diplomático a escala mundial, bueno ni siquiera a escala regional; y de conseguirlo, iniciar procesos desestabilizadores internos (como el que llevan a cabo en Venezuela y el que realizaron en Ucrania), para lograr cambios de régimen en Moscú y Beijing, con objeto de colocar a gobiernos títeres que responden fielmente a los intereses de Occidente (como el que pusieron en Kiev, y que quedó claramente demostrado con la llamada interceptada de la subsecretaria de Estado, la neoconservadora Victoria Nuland, al embajador de Estados Unidos en Ucrania, en la que descaradamente designaba a las autoridades golpistas que se harían cargo del gobierno de Ucrania).

Esta no es una lucha entre buenos (Occidente) y malos (Rusia), como maniqueamente la pintan los manipuladores medios de comunicación de Estados Unidos y Europa. Esto es una lucha de Rusia por recuperar su zona de defensa vital, perdida durante los años noventa del SXX, y que Estados Unidos no está dispuesto a concederle, pues intenta ahogar a Rusia en su propio territorio y convertirlo nuevamente en un país de caricatura, como lo fue durante los años que lo desgobernó el corrupto Boris Yeltsin (1991-1999).


sábado, 1 de marzo de 2014

Crimea (1 de Marzo 2014)

Los acontecimientos que se han desarrollado en los últimos días confirman que Moscú no está dispuesto a abandonar a la población de origen ruso del este y sur de Ucrania, y menos aún su principal base naval en el Mar Negro, Sebastopol.

Del 26 de Febrero hasta esta fecha, "milicianos" pro rusos (que más bien parecen soldados rusos), han tomado los principales edificios gubernamentales y el aeropuerto de Sebastopol; así también en la capital de Crimea, Simferopol ya se han presentado manifestaciones pro rusas y el aeropuerto de la ciudad fue tomado por los "milicianos" pro rusos.

Todo esto y la movilización de las tropas rusas en la frontera con Ucrania llevaron al presidente Obama a emitir una advertencia el día de ayer, dirigida a Rusia, en el sentido de no violar la soberanía ucraniana, pues de lo contrario habrá consecuencias, sin especificar de qué tipo.

La respuesta de Vladimir Putin no se hizo esperar, pues solicitó a la Cámara Alta del Parlamento Ruso (llamado Consejo de la Federación) autorización para intervenir en Ucrania, sin especificar en qué regiones, para proteger los intereses rusos y como respuesta a una petición de apoyo del Primer Ministro de la región autónoma de Crimea, Sergey Aksyonov.

La reaparición del depuesto presidente de Ucrania, Viktor Yanukovich en territorio ruso, afirmando que él sigue siendo el presidente del país, y la convocatoria del Primer Ministro de la región autónoma de Ucrania para un referéndum sobre la posible separación de esta región de Ucrania, tan pronto como el próximo 30 de Marzo, reflejan la intención de Vladimir Putin de moverse rápidamente para separar lo antes posible de Ucrania a Crimea, y así evitar una respuesta militar del gobierno de Kiev, apoyado por las potencias occidentales. 

Rusia lleva la ventaja pues, no sólo la mayoría de la población de Crimea (58% de origen ruso, más 12% que son tártaros, contra 24% ucranianos) estaría a favor de la secesión de Ucrania, sino que esa región históricamente ha sido una avanzada rusa hacia la región de Medio Oriente y plaza fuerte en la región del Cáucaso. Crimea fue transferida por necesidades administrativas de la antigua URSS, hace exactamente 60 años (19 de febrero de 1954) de la Federación Rusa a Ucrania; y en el momento de la formalización de la independencia ucraniana en 1991, se le confirió un estatus especial de autonomía, en vista de su relación étnica e histórica, y de su contigûidad geográfica con Rusia (recordemos que hace 160 años Rusia enfrentó en la guerra de Crimea a Francia, Gran Bretaña, el Imperio Otomano y el reino de Cerdeña y Piamonte).

¿Hasta dónde está dispuesto a llegar Obama en esta confrontación? ¿Qué acaso en los últimos 20 años no se han dado varias secesiones y separaciones en distintas regiones del mundo, llámese recientemente Sudán del Sur respecto de Sudán, o Eritrea respecto de Etiopía; o la separación amistosa de las repúblicas checa y eslovaca? ¿Está dispuesto el gobierno de  Washington y en su caso la Unión Europea a apoyar militarmente a Kiev y provocar una guerra civil, como las de la antigua Yugoeslavia, en donde por cierto el Occidente sí apoyó las secesiones de Croacia o Bosnia Herzegovina? ¿Por qué en este caso es tan importante la integridad territorial de Ucrania y antes no lo fue la de Yugoeslavia, o la de Checoeslovaquia? ¿Quieren provocar una guerra como en Siria y llevar a una nueva región del mundo al desastre? ¿O volverán a incitar a un gobierno débil a enfrentarse a Rusia, como lo hicieron con el gobierno de Georgia en el 2008, para después dejarlo sólo en el enfrentamiento con Moscú? ¿O es sólo una posición retórica de Washington para "salvar la cara", pero aceptando en los hechos que Rusia apoye la secesión de Crimea (ya hay diálogo entre Kerry y Lavrov, que bien podría implicar una solución como ésta), y eventualmente la del este de Ucrania?

Estados Unidos y Bruselas (la UE), van a tener que decidir hasta donde están dispuestos a llevar el enfrentamiento con Rusia por dos regiones claramente pro rusas, con mayoría de población rusa y con la ventaja del gobierno de Putin de contar con la cercanía geográfica para realizar una intervención militar en esas zonas (de hecho ya inició la misma, es decir, Putin ya dio el primer golpe, con la toma de los aeropuertos de Sebastopol y Simferopol y la movilización de las tropas en la frontera de ambos países).

Obviamente esta crisis va a tensar aún más las relaciones de ambas potencias en otros conflictos, en donde tienen intereses, como los de Siria e Irán, que pueden llevar a Washington a adoptar una posición más dura, alejándose de la vertiente negociadora que había tomado en los últimos meses, aún en contra de los grupos y lobbys pro guerreristas de Estados Unidos.