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Volcán Popocatépetl

miércoles, 21 de septiembre de 2016

ECONOMÍA MEXICANA EN PICADA

El dólar ya supera los 20 pesos por unidad y lo más probable es que siga la devaluación de lo que queda de nuestra moneda. La Canacintra ya anunció que debido a ello los  industriales tendrán que subir al menos en 6% el precio de sus productos; como ya se sabe la deuda pública se ha incrementado entre 2013 y 2016, 10.1 puntos como porcentaje del PIB, al pasar de 40.4 a 50.5%; el pago de intereses de la deuda pública interna y externa superará los 586 mil millones de pesos para 2017, más que todo el gasto conjunto en educación, salud y combate a la pobreza; y el crecimiento económico no superará, en el mejor de los casos, el 2.3%.
Pero eso sí, el Servicio de Administración Tributaria perdona impuestos a personas físicas y morales por 15 mil millones de pesos, sólo en el último ejercicio fiscal[1], y en el 2013 se le perdonaron impuestos por más de 80 mil millones de pesos a 36 empresas. Eso sin mencionar que, según la CEPAL, se evade el pago del 20% del IVA en México.
Por lo que respecta al salario, según el INEGI, en lo que va de este sexenio, el número de trabajadores que ganan sólo un salario mínimo aumentó de 6 millones 756 mil a 8 millones 17 mil; mientras los que ganan más de 5 salarios mínimos al mes (10,950 pesos), se redujo de 3 millones 884 mil a 2 millones 900 mil, entre 2013 y 2016.
Si bien aumentó en ese período el número de población ocupada en más de un millón de personas, esto ha sido en detrimento de los salarios y las prestaciones.  Peores salarios que pegan al mercado interno y con una moneda que pierde valor año tras año, implica un deterioro brutal del poder adquisitivo de la mayoría de la población, una caída en el nivel de vida y un concomitante aumento de la pobreza.
Desde la imposición del modelo neoliberal en el país, el objetivo principal ha sido privatizar la economía, facilitando a los grandes empresarios extranjeros, y a un puñado de los nacionales, el que puedan realizar sus negocios sin trabas, excesos de regulaciones o demasiados impuestos.
Sin embargo, la corrupción, impunidad, inseguridad, presencia del crimen organizado y la ineficiencia en materia de gobierno y servicios que caracteriza al país no han permitido posicionar a México como un destino preferido para los inversionistas internacionales (que por lo general demandan todo tipo de facilidades y ventajas para invertir). Por lo que ahora México ha caído aún más en la evaluación que hace entre 189 países la empresa consultora Doing Business, sobre las facilidades para abrir empresas. Nuestro país cayó de un ya bastante criticable lugar 63 (siendo una de las 20 economías más grandes del mundo) en el 2015, al 65 en este año.
El recorte del presupuesto para 2017 por 240 mil millones de pesos afecta principalmente a los rubros de educación, salud, comunicaciones y transportes y medio ambiente, lo que repercutirá negativamente en las condiciones de vida de la población más vulnerable, así como en las micro, pequeñas y medianas empresas, que son las que más empleos generan en la economía.
Si a ese panorama nada favorable se le suma la posibilidad de que Donald Trump acceda a la presidencia de los Estados Unidos y comience a implementar sus medidas contra la migración indocumentada, el libre comercio y las remesas, la economía mexicana bien podría colapsar para mediados o fines del próximo año, justo al inicio del período electoral del 2018, en que el modelo explotador-depredador neoliberal se encontrará nuevamente ante el desafío de una opción político electoral que lo cuestiona y que podría encontrar las condiciones propicias para derrotarlo en las urnas, a pesar de un nuevo fraude electoral, como los cometidos en 2006 y 2012. 

martes, 20 de septiembre de 2016

81% of Americans Oppose $38 Billion Pledge to Israel
Would redirect to caring for vets, education and lowering national debt
by Grant Smith, September 20, 2016                                                         
Antiwar.com
A solid majority of Americans would redirect $38 billion the Obama Administration pledged to Israel toward other priorities.
The Obama administration last week signed an executive agreement with Israel pledging $38 billion ($3.8 billion per year) in foreign aid for fiscal years 2019- 2028. The majority of the proposed spending is for Foreign Military Financing to provide Israel advanced and upgraded jet fighters, to continue developing Israel’s missile defense systems and to purchase other U.S. weapons. Although the White House has released a Memorandum of Understanding fact sheet, the actual MOU has not been made publicly available.
An IRmep poll fielded by Google Consumer Surveys reveals 80.8 percent of the US adult Internet user population says they would redirect the proposed spending toward other priorities. Caring for veterans (20.7 percent) was their top priority, followed by education spending (20.1 percent) and paying down the national debt (19.3 percent). Rebuilding US infrastructure was favored by 14.9 percent, while funding a Middle East peace plan received 5.8 percent of support.
Only 16.8 percent said the $38 billion of pledged foreign aid should be spent on Israel.
The statistically significant survey of 1,005 adults was fielded September 14-16 and had an RMSE score of 1.4 percent. The findings reflect other survey data revealing low US public support for aid published by Antiwar.com in 2014 and 2016 and May, 2016 polling by Shibley Telhami released by Newsweek on September 16.
Though non-statistically significant, demographic breakouts of the IRmep survey suggest differences between younger and older Americans. Among younger Americans aged 18-44 years an average 11.7 percent said aid to Israel was a priority over other options, while 25.2 percent of those in the 45- 65+ category chose Israel as their top spending priority. Despite an appearance of finality, the aid package may only be a guaranteed "floor" of official US financial commitment to Israel. South Carolina Senator Lindsey Graham has pledged to legislate more aid to Israel than negotiated in the expiring fiscal year 2009-2018 MOU as well as the new MOU. Graham views new MOU restrictions on Israel and its lobby’s ability to constantly petition congress for additional tranches of ad hoc aid every year as an infringement on the separation of powers. Israel and its US lobby appear to be allowed to make special pleadings to Congress for additional aid as long as it goes into Israeli military industrial projects that are not related to anti-rocket and tunnel systems. Campaign advisors have already indicated a Trump administration would not be limited by Obama administration MOU covenants. A Hillary Clinton administration, heavily influenced at all levels by pro-Israel donors and campaign officials, would also be highly unlikely to veto future congressional demands for aid far in excess of MOU caps.
However, the third branch of government – the judiciary – will also have a say on the Israel aid question. An August federal lawsuit seeking to block immanent cash disbursement of military aid to Israel on the grounds successive administrations have long violated laws banning US aid to Nuclear Non-Proliferation Treaty non-signatory countries with nuclear weapons programs has just received two major boosts. The leaked emails of former Secretary of State Colin Powell verify that inside the top levels of government it is common knowledge that Israel has at least 200 nuclear weapons. Last week former Nuclear Regulatory Commission Commissioner Victor Gilinsky wrote in Haaretz, citing evidence included in the lawsuit, that most American nuclear officials consider the 1978 "Vela Incident" to be an Israeli tactical nuclear weapons test. Nuclear tests and weapons possession by non-NPT signatories are among the triggers for cutting off or imposing waivers on aid under the Symington and Glenn amendments to the Foreign Aid Act of 1961.
Among other claims, the lawsuit alleges the Obama administration issued an illegal gag order in 2012 in order to quash the release of government information triggering Symington & Glenn through subversion of sunshine laws and gagging statements by government officials and contractors with knowledge of Israel’s nuclear weapons program. The legal action to block aid seeks not only an injunction against an expected October financial disbursement, but the claw back of funds already unlawfully disbursed in the past for future redistribution toward uses overwhelming numbers of Americans prioritize.

Grant F. Smith is the director of the Institute for Research: Middle Eastern Policy in Washington and the author of the 2016 book, Big Israel: How Israel’s Lobby moves America. On August 8, 2016 he filed a lawsuit in federal court to block US foreign aid to Israel and claw back aid illegally delivered since 1976.

lunes, 19 de septiembre de 2016

Millonarios seguros a ex presidentes
Al fallecer, sus familiares recibirán montos que van de 22 a 35 millones de pesos
Intocados, beneficios económicos con cargo al erario para ellos y sus esposas
Alfredo Méndez

Periódico La Jornada
Lunes 19 de septiembre de 2016, p. 3
Aunque ya no son servidores públicos en activo, los cinco ex presidentes de la República que aún están vivos (Felipe Calderón, Vicente Fox, Ernesto Zedillo, Carlos Salinas y Luis Echeverría) cuentan con un seguro de vida gratuito que permitirá a sus familiares beneficiarios recibir al momento de la muerte de alguno montos que van de los 22 a los 35 millones de pesos.
Las esposas de los cinco ex presidentes están incluidas en un seguro de vida institucional contratado por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (el cual renueva cada cuatro años la dependencia con aseguradoras privadas para proteger a los funcionarios de la administración pública federal), por lo que ellas también están aseguradas como si fueran funcionarios en activo.
Según consta en el anexo cuarto del ‘‘contrato plurianual del seguro de vida institucional para las secretarías, órganos administrativos desconcentrados, entidades y organismos autónomos de la República (LPNM006004-008/2010)’’, que estuvo vigente del año 2010 a diciembre de 2014 –del cual tiene copia La Jornada–, una vez que fallezca alguna de las esposas de los ex presidentes vivos, sus beneficiarios recibirán una cobertura de protección equivalente a 80 por ciento del monto de la pensión vitalicia de sus esposos (tasada en 205 mil 122 pesos mensuales).
Esa cantidad se multiplica por 108 y hasta 175 meses, de acuerdo con el total de meses en que los propios ex presidentes potenciaron (con sus recursos) para aumentar el tiempo de la cobertura del seguro, que incluye 40 meses de cobertura gratuita para ellos, pero con cargo al erario. Por ahora y hasta 2018, Grupo Nacional Provincial (GNP) tiene la titularidad del contrato de protección de seguro institucional de servidores públicos.
Esta protección incluye las mismas condiciones que el que tuvo antes Metlife. La Constitución Mexicana no prevé la prestación de un seguro de vida gratuito para los ex presidentes, ni mucho menos para sus esposas.
El artículo 30 de un acuerdo de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), que expide elManual de percepciones de los servidores públicos de las dependencias y entidades de la administración pública federal, menciona de manera ambigua que los ex presidentes y sus cónyuges forman parte ‘‘de la colectividad o del grupo asegurable’’ de la Oficina de la Presidencia de la República.
En el área de contrataciones del portal de transparencia del gobierno se informa que el monto total que Hacienda pagó en 2010 a la aseguradora Metlife (ganadora en esa ocasión de la licitación pública) por concepto del seguro de vida institucional para servidores públicos fue de 7 mil 413 millones 526 mil 400 pesos por tres años de vigencia.
El gobierno federal pasa actualmente por una crisis financiera derivada del alto endeudamiento. Por ello, en días pasados la SHCP presentó el proyecto de presupuesto para el siguiente año, que implica un considerable recorte a obra pública, educación, salud y otros sectores sociales, pero dejó intocados los sueldos y prestaciones de la alta burocracia, entre ellas el beneficio para los ex presidentes y sus esposas de un seguro de vida gratuito.
Los documentos contractuales que posee este diario (firmados entre Metlife y la SHCP) refieren en su anexo cuarto que ‘‘todos aquellos ex presidentes formarán parte de la colectividad asegurada de la Oficina de la Presidencia de la República. Actualmente se tienen cinco ex presidentes con las siguientes edades y sumas aseguradas:
‘‘Felipe Calderón, con una suma asegurada de 40 meses (gratuitos), potenciada (con dinero del ex funcionario) hasta 108 meses; Vicente Fox, 40 meses potenciados hasta 175 meses (lo que le dará derecho a que sus beneficiarios reciban 35 millones 371 mil pesos cuando fallezca); Ernesto Zedillo, 40 meses potenciados hasta 108 meses; Carlos Salinas, 40 meses potenciados hasta 108 meses; Luis Echeverría, 40 meses potenciados a 108 meses.
‘‘La pensión que perciben los ex presidentes es el equivalente a la precepción ordinaria que corresponde a un secretario de Estado nivel GA1, con un monto de 205 mil 122.06 pesos mensuales, vigentes al ejercicio fiscal 2014.
‘‘El cónyuge supérstite (sobreviviente) de un ex presidente gozará con el carácter de asegurado (a) del seguro, solamente con la cobertura de fallecimiento, por un monto equivalente a 80 por ciento en términos netos de la suma asegurada que corresponderá al titular de esta prestación, que para el presente caso es un ex presidente y se deberá calcular sobre la percepción ordinaria del mismo. La suma asegurada del cónyuge supérstite se calcula de la siguiente manera: 80 por ciento de lo que resulte de multiplicar 205 mil 122.06 pesos por cuarenta o por el total de los meses potenciados. Actualmente se tienen dos cónyuges supérstites (Sasha Montenegro, viuda de José López Portillo, y Paloma Cordero, viuda de Miguel de la Madrid)’’.
Los documentos que ahora se hacen públicos fueron entregados al juzgado tercero de distrito en materia civil de la Ciudad de México (expediente 308/2016) por autoridades de Hacienda.
El caso fue destapado por el doctor en derecho Jesús Alberto Guerrero, presidente de la Organización Nacional de Responsabilidad del Estado, quien representa al ex oficial mayor de la Secretaría de Educación Pública Juan Francisco Castellanos, quien causó baja por problemas de salud y a quien las aseguradoras GNP y Metlife se han negado a cubrir los seguros de invalidez a los que tiene derecho.


domingo, 18 de septiembre de 2016

Musings on two of the dumbest wars the US has ever fought
September 18, 2016
TheSaker.IS
No, this won’t be about Grenada, Panama, Iraq, Somalia, Haiti, Bosnia, Kosovo, Afghanistan or any other US military war of choice which, while dumb, could at least result in some kind of appearance of victory, no matter how feeble (say, against a few Cuban engineers armed with AKs in Grenada). Today I want to share a few thoughts about the two wars the US has been engaged in for decades even though they never, ever had a chance to win: the war on drugs and the war on guns.
Shocked that I would put these two wars in the same category?
Think again.
True, the war in drugs is something the (so-called) Right loves. The war in guns is the favorite of the (so-called) Left. Granted. That is one difference I won’t deny.
But the rest?
First, both wars are based on a logical fallacy: that an object, an item, is the source of evil. This is why politicians on both sides (let’s just pretend that there are, really, “sides” in the US official political spectrum, even if there are none) love them. Put yourselves in the shoes of a US politician and ask yourself what you would prefer: to deal with a complex problem (violence/addiction) which has its roots deep inside human nature and which is exacerbated by the very nature of our society, the society which has put you, the putative US politician, into a position of power and which now dangles the promise to let you join the select club of the ruling 1%ers or to simply ban an inanimate object by voting “yea” on a piece of legislature?
Think of all the risks a US politician would take if he/she wanted to deal with the real issues, especially those who are either rooted in, or the result of, our deeply dysfunctional social and political order. And think how smart, courageous, principled and even heroic you, the politician, would look if you took a “tough stance” against drugs/guns? All you really need to do is make sure first is whether your constituents suffer from drugs-phobia or gun-phobia and, voilà, you are a hero! Simple and very, very effective.
Second, both wars are easy to explain to the dumb and ignorant. Let’s be honest here, as a politician you need to mostly cater to the left side of the Bell Curve with some attention given to the center. Not only do smart folks tend to distrust politicians, but they also like to reach their own conclusions, often based on lengthy research and the analysis of complex arguments. To make things worse, smart people often tend to be anti-authoritarian – individualists who favor free choice over state enforced laws, rules and regulations.
Third, both wars are easily fueled by the fear factor: “drug warriors” have a phobia (in the sense of both hate and fear) of drugs just as “gun warriors” have a phobia of guns, which means that rather than rationally analyze the issue, their position will be emotionally driven, free from all the complexities of real life. A politician will always prefer an emotional argument over a rational one because only emotion generates the kind of unthinking loyalty a politician needs to secure his/her power base.
Fourth, both wars are a bureaucratic and financial bonanza. Why? Because these are wars which will never, ever, be “won” and that, in turn, guarantees not only a steady streams of dollars, but even the creation of specialized agencies such as the DEA or the ATF whose very existence will depend on never winning the war on drugs/guns. A bureaucrat’s dream come true!
Fifth, there is also a much more subtle but no less important aspect of the war on drugs/guns: they make it possible to easily detect potentially disloyal elements. Drugs users, especially, since they break the law to consume their drugs, have already crossed the psychological line of deliberately breaking the law and disobeying the doxa of the state and society and they are much more likely to engage in other forms of disloyalty (such as engaging in various forms of crimethink) than law abiding citizens. Legal gun owners in the USA are extremely law abiding (In Florida and Texas, permit holders are convicted of misdemeanors or felonies at one- sixth the rate that police officers; source), but a lot of them are also fiercely individualists who do not like to rely on the state for their defense and who often even believe that the 2nd Amendment was crafted with the specific intention to allow citizens to resist against a state turned authoritarian (of course, illegal gun owners are, by definition, felons and criminals who are extremely disloyal to anything but themselves). So, in a way, the use of drugs or the possession of weapons is a good way to, shall we say, “screen” for those elements who could turn out to be potential trouble makers.
Of course, at this point in time gun owners have it much, much, better than drug users. Alas, there never was a constitutional amendment protecting the right of each citizen to ingest, smoke, inject or otherwise consume any substance he/she wants simply because at the time of the drafting of the Constitution that freedom was an self-evident truth (wars on booze and drugs happened much later). In fact, the list of right specifically granted to the state was assumed exhaustive and the state could not engage in any legistlation not specifically authorized, while today we see the exact opposite of that: whatever freedom is not expressly protected is fair game for the millionaire lawyers sitting in Congress. But considering the very real risk of a Hillary Presidency soon, the 2nd Amendement might well be soon eroded to such a degree as to become unrecognizable. Even the Republicans have an ugly record, especially at a local level, for passing all sorts of petty and dumb regulations which gradually but constantly limit the constitutional right to keep and bear arms. In some jurisdictions the mere possession of a firearm is already considered a felony while others try hard to make self-defense a crime in almost all circumstances. So yes, the 2nd Amendement is still there, but barely, and if Hillary gets to nominate the next Supreme Court Justice it might be gone soon. Besides, what the gun-haters failed to achieve in the courts, they have already achieved in a cultural sense where, for example, a revolver is seen by many as an “instrument of murder” rather than a home-defense tool, a hunting tool, a sports tool or just a harmless symbol of freedom (historically, free men were allowed to carry weapons, slaves were not).
I want to make it clear that I am not comparing guns and drugs by themselves. I am only comparing the rationale and methods used by the regime in Washington to wage a war on these otherwise completely different things.
Now let’s engage in a little thought experiment.
Let’s imagine that Congress decides to legalize all drugs and guns overnight: all drugs, medical or recreational, would be come available over-the-counter in any store willing to sell them and the right to bear arms would be completely protected under “Constitutional carry” guarantees. What would happen next?
Some will say that the US would turn into a gigantic war zone where millions of citizens sky-high on PCP and crack cocaine would begin shooting each other with assault rifles and that all those not busy murdering each other would be lying around terminally stoned. Do you believe that too?
I don’t.
For one thing I believe that the number of people using drugs or owning guns would change very little. Sure, there would be a short-term novelty effect, but soon the numbers would stabilize. Shootings and overdoses would also remain pretty much at the same level as today. What would drop dramatically and immediately would be crime rate, not so much because of the deterrent effect of an armed citizenry (just like today, most folks do not go around carrying a firearm) as due to the fantastic effect of a complete collapse of the illegal drug market following a legalization of drugs.
[Sidebar: A friend of mine is a detective in the Daytona Police Department. He used to be in Narcotics for years. I recently asked him what percentage of crime in Daytona is drug-related. He said “almost all of it”. It turns out that not only does the trafficking in drugs result in a huge share of the violent crime in Daytona, but that most burglaries, thefts, break-ins, etc. are also committed by drug addicts. And even though drug traffickers and users cannot legally obtain a gun (convicted felons don’t have that right in Florida), drug dealers all pack firearms (even if most of their guns are in very poor condition or even broken, and the felons themselves very bad marksmen). The truth is that if drugs were made legal the size of US police departments could rapidly and dramatically be reduced and that the remaining small force could go back to “normal”, civilized, police functions rather than fight the kind of military war in drugs with APCs, helicopters and SWAT teams they are engaged in every day.]
My point?
Simple: mainly to show to that those who want legalize drugs (the so-called “Liberals”) have much more in common with the defenders of the 2nd Amendement (the so-called “Conservatives”) than they think, and to show to those cherish their right to keep and bear arms that they, in turn, have a lot in common with the “potheads” they are so-willing to condemn and put in jail. At the end of the day, it makes absolutely no more sense to authorize drugs/guns and ban guns/drugs than it makes to oppose abortions and support the death penalty. Just as life is either a sacred value or not, so is the freedom of each person to decide for himself/herself how he/she chooses to live. It all boils down to a few simple questions: do we feel that it is our right to curtail the freedoms of our fellow citizens because we do not approve of their choices? Do we believe that inanimate objects can, by themselves, cause such evils as violence or addiction? Do we believe that it will ever become possible to eliminate weapons or mind-altering substances from our societies? And, most importantly, do we believe that each individual ought to have the right to answer these questions for himself or herself, or do we believe that the state ought to enforce its choices on the rest of us?

The Saker

jueves, 15 de septiembre de 2016

TRUMP DESTRUIRÁ AL NEOLIBERALISMO EN MÉXICO

Donald Trump acaba de dar su discurso sobre el plan económico que pretende aplicar, en caso de llegar a la presidencia de Estados Unidos, ante el Economic Club de Nueva York.
Su propuesta se basa en una disminución brutal de impuestos, especialmente a los grandes empresarios; una desregulación profunda; la utilización de todos los instrumentos legales y extra legales con que cuenta Estados Unidos, para obligar a sus “socios comerciales” a aceptar tratados totalmente favorables a Washington; obligar a las empresas estadounidenses a permanecer en territorio nacional, para preservar los empleos y la inversión; resucitar las moribundas industrias del acero, el carbón y el petróleo; y, detener la inmigración ilegal, con el supuesto objetivo de evitar que sigan cayendo los salarios.
Gran parte de la alocución de Trump estuvo dirigida contra México y China, acusándolos de ser los causantes del déficit comercial del país por 800 mil millones de dólares (sólo de pasada mencionó a Corea del Sur, pero en ningún momento señaló los enormes déficits comerciales que tiene Estados Unidos con la Unión Europea y Canadá); señaló que China manipula su moneda y  realiza prácticas comerciales injustas, con objeto de lograr un superávit comercial, que ya llega a 500 mil millones de dólares con Estados Unidos.
Con respecto a México, siguió culpándolo de llevarse las empresas y los empleos estadounidenses, de tener un superávit comercial brutal; y en esencia, de ser el causante de buena parte de la pérdida de empleos en las regiones manufactureras de Estados Unidos.
Así, Trump señaló que reabrirá todo el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (NAFTA) a una nueva negociación, en la cual, si Estados Unidos no obtiene todas las ventajas, entonces ya no habrá más tratado de libre comercio. No lo dijo, pero quedó sobre entendido que el tratado se renegociará o se terminará sólo con México, pues nunca ha mencionado a Canadá.
Reiteró que construirá el muro, que México lo pagará y que ya no entrarán más inmigrantes ilegales, ni droga que “envenena” a su juventud (como si fueran “obligados” a comprarla, cuando la mafia que distribuye la droga en Estados Unidos es protegida por policías, políticos y banqueros estadounidenses; de otro modo no podría realizarse comercio tan lucrativo).
En resumidas cuentas, Trump va a desbaratar el proyecto de “integración” que tan afanosamente las élites cosmopolitas de Nueva York y Washington han diseñado a lo largo de los últimos treinta años, para amarrar a México definitivamente como apéndice de la economía estadounidense y como fuente de materias primas regaladas, recursos financieros (ahí está el pago sólo este año, de intereses y comisiones de la deuda pública mexicana, por un monto de 586 mil millones de pesos; más que todo lo dedicado a gasto social en el presupuesto), y mano de obra cuasi esclava.
Los oligarcas mexicanos, aliados y socios de esas élites cosmopolitas, y la obsecuente y corrupta subclase política mexicana (PRI-PAN-PRD-PVEM-PANAL), están viendo ante sus ojos que un nuevo proyecto de imposición capitalista, pero muy diferente al que sumisamente engancharon al país, crece y se fortalece, con lo que todo el esfuerzo de aplastar la protesta social y la oposición política a dicho proyecto explotador-depredador; todo el esfuerzo para desbaratar el nacionalismo revolucionario mexicano, que fue la ideología dominante desde 1910 y hasta 1989, cuando inicia la imposición del modelo neoliberal; todo el trabajo que les costó incluir en la Constitución las “reformas estructurales”, mediante las cuales se consolidaba legalmente el proyecto de sumisión a la potencia hegemónica, están a punto de hundirse por completo, ante la arremetida del resurrecto nacionalismo blanco, racista, xenófobo estadounidense, que no ve a México como socio, amigo o aliado, sino como la principal causa de sus problemas internos y por lo tanto, como una amenaza.
Ante el desfonde de la campaña de la representante del complejo militar industrial y de seguridad, y favorita del lobby pro Israel, Hillary Clinton, debido a su larga historia de uso ilegal y fraudulento de las posiciones políticas que ha ocupado (escándalo de los e-mails), así como su evidente deterioro en la salud, Donald Trump ha iniciado un ascenso, que pudiera ser imparable, en las preferencias electorales (todo dependerá de lo que suceda en los debates), que bien podría llevarlo a la presidencia de los Estados Unidos, y con ello el proyecto de vasallaje y sumisión de México a Estados Unidos, se verá amenazado, pues es el NAFTA y la alianza con las élites cosmopolitas de Nueva York y Washington lo que mantiene en el poder a la subclase política y a los oligarcas.
Si ese proyecto se derrumba (por más que Trump desee seguir imponiendo a México la hegemonía estadounidense, no se da cuenta o no lo quiere ver, que al destruir el proyecto neoliberal, se quedará sin instrumentos para obligar a México a hacer lo que él quiere), es muy factible que renazca en México el nacionalismo, pues la población se está dando cuenta ya (con la estúpida invitación a Trump, que denotó debilidad del gobierno mexicano, y sólo envalentonó más al bravucón candidato republicano), que no tiene en su gobierno un representante que defienda sus intereses (nunca lo ha hecho), y ni siquiera los intereses de la coalición de intereses favorable al NAFTA (de hecho con la invitación a Trump, perjudicó gravemente a dicha coalición).
Así, ahora nos encontramos en una coyuntura extraordinaria, en la que una facción de la clase dominante estadounidense, que está a punto de tomar el poder político, está dispuesta a destrozar a uno de sus principales vasallos y subordinados dentro del esquema de hegemonía mundial, suponiendo que con ello lo obligará a aceptar que tiene que regresar a un esquema de capitalismo dependiente, pero sin visos futuros de “integración” alguna; si no únicamente como colonia de Estados Unidos, sin derechos, ni beneficio alguno.
Trump y sus asesores creen que eso no tendrá consecuencias internas en México. Pero vaya que las tendrá, pues la coalición neoliberal que se ha impuesto al país mediante reiterados fraudes electorales, la represión y la alienación de las masas, ahora perderá a su principal fuente de poder que es el apoyo que ha recibido de las élites cosmopolitas de Nueva York y Washington, las cuales están en retroceso y a la defensiva; lo que únicamente le dejará a los oligarcas y a sus “minions” de la subclase política, la represión contra la creciente inconformidad social, por los desastrosos efectos sociales que tiene un modelo depredador, y que ahora se verá acorralado desde la misma fuente que le dio origen, lo que para todo efecto práctico significará su rápido colapso.
Si ello sucediera así (y bien puede suceder durante las elecciones presidenciales del 2018), pueden presentarse dos escenarios:
-         Ante la rápida pérdida de poder de la coalición neoliberal, acudirán a las fuerzas armadas para “restaurar” su poder, lo que bien puede llevar a una dictadura; o,
-             Obviamente un presidente Trump apoyaría la primera opción, con lo que eso podría implicar el inicio de una guerra civil en México, al estilo de lo sucedido en Centroamérica en los años setenta y ochenta del siglo pasado; aunque claro en una escala y gravedad mucho mayor; o, en la aparición de organizaciones armadas al estilo de las que se formaron en Colombia y que por medio siglo desafiaron a los gobiernos burgueses de ese país.
  ¿Especulaciones? Ya veremos, sobre todo si gana Trump, lo que pasará con el disfuncional, depredador y explotador modelo económico neoliberal impuesto a México por una minoría leal a la superpotencia y vasalla de los peores intereses especuladores y usureros de la economía internacional.
What is BRICS member India really up to?

PEPE ESCOBAR
15 Sep. 2016
You may have never heard of LEMOA. In Global South terms, LEMOA (Logistics Exchange Memorandum Agreement) is quite a big thing, signed in late August by Indian Defense Minister Mohan Parrikar and Pentagon supremo Ash Carter.
As Carter spun it four months before the signing, LEMOA rules that US forces “may” be deployed to India under special circumstances. Essentially, Delhi will allow Washington to refuel and keep contingents and equipment in Indian bases – but only in case of war.
In theory, India is not offering the US any permanent military base. Yet considering the Pentagon’s track record that may of course change in a flash.
No wonder Indian nationalists were outraged – insisting there is no strategic gain out of this gambit, especially for a nation that is very proud of being one of the founders of the Non-Aligned Movement (NAM).
The cozying up to the Pentagon happens just a few months after Prime Minister Narendra Modi – who had been denied a US visa for nearly a decade – addressed a joint meeting of Congress in a blaze of glory, declaring that India and the US are
natural allies” and calling for a closer partnership.
Modi went no holds barred, even referring to Gandhi’s influence on Rev. Martin Luther King’s nonviolent civil disobedience strategy – something that could not but earn him a standing ovation in Capitol Hill.
The “closer” partnership does involve military and nuclear issues. As Modi reminded Congress – which needed no reminding – the industrial-military complex sold weapons to India “from almost zero to $10 billion in less than a decade.”
Then there’s the US-India nuclear cooperation deal, which opens a window for US corporations to build and supply Indian nuclear power reactors. And eventually Washington is bent to share “some” – and the operative concept is “some” – military technology with Delhi.
Geopolitically, this all boils down to what happened recently in the Philippine Sea, as the US, Japan and India practiced anti-submarine warfare and air defense maneuvers; practical evidence of the “pivot to Asia”, as in re-tweaking Asia’s naval-security “order” to counteract – who else – China.

Modi performs geopolitical yoga
Yet things are not as black and white – from the Indian point of view. It’s no secret that key sectors of the Indian diaspora in the US are quite integrated with the Washington consensus and usual suspect hegemony mechanisms such as the Council on Foreign Relations and the Rand Corporation. But Modi’s game is way more sophisticated.
Modi’s priority is to solidify India as the top South Asian power. So he cannot afford to antagonize Washington. On the contrary; he’s getting the US on board his vastly ambitious Make in India strategy (“a major national initiative designed to facilitate investment; foster innovation; enhance skill development; protect intellectual property; and build best-in-class manufacturing infrastructure.”)
Naturally, US corporations – heavy supporters of TPP – are salivating at the lucrative prospects. The drive is similar to what China did decades ago, but now with emphasis on “protection of intellectual property” to attract the TPP-obsessed crowd.
Another geopolitical Modi goal is to forcefully present India - not Pakistan - to Washington as the ideal reliable/rational partner in South Asia. That’s dicey, because for the Pentagon the multiple declinations of the war on terra in AfPak are de facto being configured as something like Operation Enduring Freedom Forever.
And then there’s once again the military angle: India diversifying its weapons suppliers – mostly it buys from Russia – towards the US, but not that much, establishing a careful balance.
This is a balance between the US and BRICS, in itself is the hardest nut to crack. As Beijing admits in no uncertain terms, “BRICS faces the risk of retrogressive, rather than progressive, cooperation because of new, intricate circumstances.”
Talk about a diplomatic euphemism for the ages. And this as Washington will go no holds barred to
contain China behind the First Island Chain in the South China Sea while there’s not much Delhi can do to contain Myanmar providing Beijing with total access to the Indian Ocean via Pipelineistan, ports and high-speed rail.

Meet INSTC

At the next BRICS summit in Goa next month, some of these geopolitical intricacies will be quietly discussed behind closed doors. BRICS may be in disarray, with Brazil under regime change, Russia under sanctions and India flirting with the US. But BRICS remains committed to serious institutional moves, such as the New Development Bank (NDB), the push towards trading in their own currencies and a multi-pronged politico/economic drive towards a multipolar world.
This drive is graphically in effect when we examine one of the key – unreported - Eurasian integration stories; the symbiosis between India and Iran. Delhi counts on Tehran to up its game as an economy propelled by natural gas as well as profiting in the long run from the perfect – Persian - gateway to Central Asian markets.
The key hub of course is the port of Chabahan. The highlight of a Modi visit to Tehran four months ago was a Chabaharcontract between India Ports Global Private Limited and Arya Banader of Iran. That’s about “development and operation for 10 years of two terminals and 5 berths with cargo handling”.
There’s way more; development of Special Economic Zones (SEZs) and essential road/rail links from Iran to Afghanistan and further into Central Asia. India will then have direct access to Afghanistan, bypassing Pakistan. It does not hurt that Delhi and Kabul are already strategic partners.
Chabahar is only 500 km east of the ultra-strategic Strait of Hormuz.
In the near future, we might as well see a configuration where the Indian Navy has the right to use Chabahar while the Chinese Navy has the right to use Gwadar, in Pakistan, only 150 km by sea east of Chabahar. Nothing that BRICS dialogue – or the Shanghai Cooperation Organization (SCO) – could not keep on smooth sailing mode.
For Iran, this is a certified “win-win” game. Iran not only will be connected to the Chinese One Belt, One Road (OBOR); but it will also solidify yet another trade/transportation corridor in Eurasia; the International North-South Transportation Corridor (INSTC) between the Indian Ocean and Central Asia. Key INSTC members happen to be Iran, India and… Russia. Talk about, once again, the interpenetration of BRICS and the SCO.
The Big Picture ahead under Modi’s long term planning does not look like Delhi subjected to the role of flagrant vassal of Washington. India needs certified stability with all key players – from the US to China, considering the master plan is to lift 1.3 billion Indians close to the living standards of middle-class Chinese.

China had a head start. India may take up to 2050 to do it. Meanwhile, it’s not to India’s interests to actively join any US policy of China containment or encirclement, be it “pivot” or “rebalance”. It’s more like India, in a Gandhian way, will be practicing the fine art of nonviolent, forceful neutrality.

miércoles, 14 de septiembre de 2016

SIRIA E IRÁN EN LA MIRA DE LOS NEOCONSERVADORES E ISRAEL

El reciente cese del fuego negociado entre Estados Unidos y Rusia en Siria, tiene el objetivo de abrir un espacio para retomar la negociación entre las dos superpotencias, el gobierno de Bashar el Assad y una parte de los rebeldes apoyados por Occidente, Arabia Saudita y las petromonarquías del Golfo; así como dar un respiro a la población de Aleppo, que ha sido castigada por los combates entre los rebeldes pro occidentales, el Estado Islámico y el ejército sirio, apoyado por Rusia.
¿Quiénes quedan fuera del cese y las posibles negociaciones? El Estado Islámico y Al Nusra, grupos terroristas que han sido apoyados a trasmano, en distintos momentos por Turquía, Arabia, las petromonarquías del Golfo e Israel.
De ahí que en los medios de comunicación de Estados Unidos se ha intensificado la propaganda anti Putin, anti Assad y anti iraní, con objeto de que el gobierno de Estados Unidos y en general Occidente, no aísle a los terroristas del Estado Islámico y de Al Nusra, que en los hechos, sirven como las tropas de los neoconservadores, el gobierno de Tel Aviv, el de Riyad y el de Qatar (principalmente) contra los chiítas sirios, iraquíes e iraníes, que son el verdadero objetivo de las intervenciones militares en el Medio Oriente de estos actores políticos.
De ahí también que el neoconservador Secretario de la Defensa, Ash Carter, que responde a este grupo más que al presidente Obama, aprovechando la rápida pérdida de poder de este último en los meses finales de su mandato, está realizando continuas provocaciones en el Golfo Pérsico a Irán, mandando a sus buques y aviones de guerra a realizar  “patrullajes” muy cerca o prácticamente en el límite del espacio aéreo y el mar territorial iraníes (12 millas náuticas=22.2 kms).
Hipócritamente los medios de comunicación estadounidenses, el Departamento de Estado y el de Defensa acusan a Irán de haberse vuelto más “agresivo” a raíz de la firma del tratado sobre el programa civil nuclear de ese país, ya que envía a sus patrullas marítimas y aviones a “hostigar” a los estadounidenses, cuando lo que están haciendo es defender su espacio aéreo y mar territorial, ante la evidente provocación estadounidense.
Lo mismo sucede en el Mar Negro, en donde los buques de guerra y espías estadounidenses, provocan a los rusos, acercándose peligrosamente a sus costas, por lo que con todo derecho la aviación rusa realiza maniobras para advertirles que salgan de esas áreas.
Todo el asunto se resume a que los neoconservadores y sus aliados israelíes y árabes están viendo la oportunidad de reventar el acuerdo sobre el programa nuclear iraní, aprovechando la creciente debilidad de Obama, al acercarse el fin de su mandato presidencial.
En el mismo sentido, Netanyahu está aprovechando la situación para realizar ataques aéreos contra el ejército sirio en el Sur del país, con objeto de abrir un nuevo flanco en el que éste último deba distraer fuerzas, que ahora tiene concentradas en la recuperación de Aleppo[1].
Así, se está intentando dispersar el esfuerzo sirio-ruso-iraní por reconquistar la mayor parte de Siria, con estas maniobras de distracción, para así evitar que los grupos terroristas que se están viendo diezmados, como el Estado Islámico y Al Nusra, se replieguen por completo, esperando que la llegada a la presidencia de Hillary Clinton en enero del 2017 (lo que parece cada vez más difícil, con sus problemas de salud y por los escándalos de sus e-mails), permita cambiar la balanza a favor de los neoconservadores y llevar nuevamente a Estados Unidos a intervenir militarmente, con tropas en el terreno, en el Medio Oriente .




[1] La intervención turca  también limita el margen de maniobra del ejército sirio y de Rusia, pues aunque nominalmente afirman que es para combatir al Estado Islámico, su verdadero objetivo es evitar el avance de los kurdos, así como mantener el control de ese corredor de la frontera, sin que el ejército de Bashar el Assad pueda ejercer su soberanía en esa región.