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Volcán Popocatépetl

martes, 6 de abril de 2021

 

La intacta fortaleza electoral de López Obrador

La popularidad del mandatario sigue consolidándose en las encuestas rumbo a las próximas elecciones

CARMEN MORÁN BREÑA

México - 31 MAR 2021 - 

https://elpais.com/mexico/2021-03-31/la-intacta-fortaleza-electoral-de-lopez-obrador.html

El presidente Andrés Manuel López Obrador se dice acosado por los medios de comunicación, perseguido por la judicatura, por las grandes empresas internacionales, por los adversarios políticos cuya corrupción pretenden mantener. A pesar de todo eso, su estrella política parece inmarcesible y su partido, Morena, encara las elecciones de junio a lomos de ese éxito. Las encuestas le sitúan por encima de la suma del resto de los partidos, una oposición desgajada que no encuentra acomodo ni formando alianzas. Esa fortaleza electoral la atribuye el mandatario al pueblo, un concepto resbaladizo que enarbola constantemente: el pueblo no se deja engañar, dice.

Desde que inició su mandato, López Obrador ha visitado incansable pueblo tras pueblo, Estado por Estado, en su vehículo oficial o en aviones comerciales. Se ha colocado collares de flores, atuendos indígenas, ha dado la mano y estampado besos a los niños, baños de multitudes cada fin de semana que solo abandonó a regañadientes cuando el coronavirus se hizo tan presente que el contacto directo se veía indeseable. El pasado 20 de marzo decenas de vecinos de Valle Nacional, en Oaxaca, derribaron las vallas para acercarse a López Obrador a contarle que el alcalde del pueblo era un “ratero”. No lo consiguieron, pero buscaba la complicidad con el mandatario, en él depositaban su confianza.

La popularidad del presidente tiene razones tangibles, dice el historiador Humberto Beck. Estos años de mandato morenista “han representado beneficios para sectores importantes de la población, como el aumento de su capacidad de consumo debido al incremento de los salarios mínimos. Se ha entregado dinero en efectivo, se han implementado programas sociales. Es difícil competir con eso”, afirma este experto en teoría política. Una reciente encuestas de SIMO para EL PAÍS apuntaba que el presidente de México cuenta con una aprobación del 65%.

Esas medidas tienen la otra cara de la moneda para algunos, que las tachan de clientelares. “Moviliza a la clase baja, y sacará mucho dinero para la reelección, eso es corromper al electorado”, se queja la politóloga emérita del Colegio de México Soledad Loaeza.

Pero el dinero no es la única clave. “Hay una parte simbólica. López Obrador ha logrado construir una imagen de conexión con el pueblo que muchos sectores perciben como genuina, auténtica. Da la impresión de ser alguien que escucha a la gente, los marginados por los procesos de modernización y para muchos sigue representando una esperanza de cambio. Ha construido un discurso con eficacia”, afirma Beck.

Se diría que una parte del electorado mira a largo plazo y otra a corto. Pero ¿a qué dirigente le interesa ver más allá de su legislatura? “Para algunos se ha desvanecido el aura del presidente, pero otros la conservan porque los efectos de sus medidas más polémicas no se notarán hasta cierto tiempo, por ejemplo, la militarización del país, que será seguramente su legado más negativo, junto con el desprecio a las energías limpias o el desprecio por los movimientos sociales, como el feminismo. Ese es el punto débil de la democracia, el desfase en la percepción [de lo que ocurrirá después]”, dice el historiador.

AMLO, como le llaman en México como acrónimo de sus iniciales, ha cultivado la cercanía con el pueblo, la misma propuesta que mantuvo cuando estaba en la oposición “y eso le da credibilidad”, dice Beck. Pero esa popularidad, dice también, “es un síntoma del fracaso de la transición democrática porque abunda en la continuidad de la figura presidencial como única capaz de resolver los problemas. Eso es así desde el Porfiriato”, añade. El poder omnímodo de los presidentes mexicanos relega a un papel secundario a las instituciones y las autoridades intermedias. El líder supremo es el que soluciona, hay que llegar hasta él y contarle los problemas. Un ejercicio que se observa cada mañana en las conferencias televisadas, donde periodistas de todo el país trasladan problemas muy concretos que el presidente resuelve casi al momento, como en un consultorio.

Loaeza ve en esa actitud de cercanía al pueblo el “manual del perfecto populista, cuando el líder no es tanto un representante como una reencarnación”, pero le reconoce al presidente “una gran intuición política que lo inspira y empuja en la dirección adecuada para la movilización de apoyos”. “El pueblo se identifica con él, eso es para mí como un planeta desconocido, no acabo de entender a sus seguidores”, dice. “No maneja el nacionalismo, solo habla de sí mismo y hace aquello que se le pasa por la cabeza, como un niño caprichoso, si quiere un trenecito, tendrá un trenecito. Como el refrán: voy derecho y no me quito, si me pegas, me desquito”.

Loaeza no cree tan definitivas las encuestas. La clase popular, los pobres, como gusta decir el presidente, “no votan”, sostiene, “y la clase media, que lo apoyó en la anterior convocatoria, está enfurecida. Lo detestan”, asegura. “Es el primer líder de este país que conozco al que no le importa la clase media, cuando él mismo lo es. Es un desprecio marxista, pero él no es marxista”.

Pero ¿qué son las clases medias en México? Para Beck, en el ámbito urbano se tiende a confundir la clase media con clase media alta, cuando, a su juicio, las clases medias en este país son también parte del sector popular, muchos de los que se están beneficiando de los programas sociales implantados. Son estratos urbanos que están por encima de la línea de la pobreza aunque en la informalidad y la precariedad, dice. Pequeños comerciantes, o asalariados. “Ellos se están beneficiando del aumento en la capacidad del consumo. No son los más pobres”. Y al contrario de lo que opina Loaeza, Beck dice que “los pobres votan y seguirán votando”. Para Loaeza, sin embargo, esos apoyos que reciben el presidente, que ella no es capaz de explicarse, responden a una “inercia priista, de seguimiento al partido que está en el poder, costumbre, hábito. Así lo reciben en los pueblos”. En algunas localidades alejadas de la mano de Dios y de la de los gobernantes, pueden verse lonas con la imagen del presidente y el apoyo explícito a la 4T, sobre calles aún sin asfaltar, en tierras indígenas donde el acceso al agua es todavía una asignatura pendiente.

¿A qué gobernante le interesa mirar a largo plazo? No es una respuesta sencilla en el caso de López Obrador, cuyo mandato tiene una marca repetida: Cuarta Transformación. El presidente se ha echado sobre sus hombros dar un vuelco a México que lo sitúe en la historia al lado de algunos de los grandes líderes del país, como Benito Juárez o Francisco Madero, con cuya “honestidad” se compara en ocasiones. “Morena no tiene más contenido político que la figura de López Obrador”, dice Beck.

lunes, 5 de abril de 2021

 

The Political Logic of Zionism

by Yanis Iqbal Posted on April 05, 2021

https://original.antiwar.com/Yanis_Iqbal/2021/04/04/the-political-logic-of-zionism/

Angela Davis – a famous activist and author – was scheduled to speak at an event by Butler University titled "Joint Struggle and Collective Liberation" on April 1, 2021, but the university authorities decided on March 29, 2021, to cancel it, without letting the organizers know.

Mark Apple, interim director of strategic communications at Butler said that the event has only been postponed due to procedural irregularities. However, Butler senior Roua Daas, a member of the student government and a main organizer of the event told "Electronic Intifada": "they’ve had more than two months to come to talk to me about procedures and contracts…The fact that they have supposedly caught these things three days before the event don’t seem like it’s an accident."

A joint statement by campus and community organizations states: "Days before Butler University’s shameless censorship of Dr. Angela Davis, the Student Government Association was bombarded by pressure from Zionist students who claimed to oppose Davis’ event because of her support for Boycott, Divestment, and Sanctions (BDS) movement – a grassroots demand for nonviolent economic pressure against Israel’s illegal military occupation of Palestine."

This is not the first time that Davis is being targeted for her vocal support of the Palestinian cause. In 2019, Israel advocates pressured the Birmingham Civil Rights Institute to initially rescind a human rights award given to her. After public outcry, the institute reversed its decision and awarded Davis the Fred Shuttlesworth Human Rights award in 2020.

The persecution of Davis is indicative of the deeply reactionary political logic of Zionism, namely intolerance for resistance. This feature is the very soil upon which the ideology grows. It should not be forgotten that Zionism is a settler-colonial ideology and ipso facto, its entire existence is based on the permanent effort to erase Palestinians.

In fact, Patrick Wolfe says that Zionist is even more ruthless than traditionally practiced settler-colonialism: "Zionist policy in Palestine constituted an intensification of, rather than a departure from, settler colonialism. In stark contrast to the Australian or the United States models, for instance, Zionism rigorously refused, as it continues to refuse, any suggestion of Native assimilation…Zionism constitutes a more exclusive exercise of the settler logic of elimination than we encounter in the Australian and US examples."

Insofar that Zionism is foundationally integrated with the objective of erasing Palestinian presence, those who articulate and amplify resistance against Israeli colonialism have to be silenced. We saw this in Davis’ case where her support for Palestinians led to censorship and attempts at academic marginalization.

In Defense of BDS

In recent years, the ideological war against pro-Palestinian voices has accelerated. The use of repression against these voices is not only being done by Israel; it is also being done by governments of other countries. In September 2020, the US State Department committed to "target," "fight," and "kill" the BDS movement. The BDS movement, conceived by Palestinians in 2005, seeks to exert pressure on Israel to finally end its brutal and illegal occupation of Palestinian lands, to recognize the right of return for displaced Palestinian refugees, and to grant equal rights to Palestinian citizens of Israel. 

BDS is a call for consumers to boycott Israeli goods, producers to divest from Israel and, sanctions to be levied on the government of Israel in response to the violence inflicted by colonialists on the Palestinian population. The campaign has proven to be effective and that is why Zionists all over the world are frantically trying to thwart it. From labeling it as "anti-Semitic" to "racist", all sorts of tactics have been tried to discredit it. In response to these allegations, Ramzy Baroud writes: "No anti-Semitic…love affair is at work here; just a beleaguered and oppressed people fighting for their most basic human rights…The boycott movement aims to hold the oppressor accountable, as it places a price tag on military occupation and apartheid. Not only is the Palestinian boycott movement not racist, but it is also essentially a rallying cry against racism and oppression."

Ideological Battle

Israel’s past and ongoing illegal seizure of Palestinian land, the racialization of every minute aspect of daily life, the large-scale and piecemeal demolition of Palestinian homes, destruction of livelihoods, and efforts to destroy the social and family fabric are calculated and concerted tactics aimed at the decimation of Palestinians. In sum, Zionism is directly equivalent to colonialism.

In the 2010 "Report of the Special Rapporteur on the Situation of Human Rights in the Palestinian Territories Occupied since 1967", Richard Falk wrote: "Colonialism constitutes a repudiation of the essential rights of territorial integrity and self-determination and apartheid has come to be formally treated as a crime against humanity…The entrenching of colonialist and apartheid features of the Israeli occupation has been a cumulative process."

Since Zionism is criminal, it needs to be vehemently opposed. Consequently, all efforts designed to criminalize resistance against Zionism need to be unequivocally denounced. Ideological wars over the hegemony of Zionism need to be fought. The need for such an ideological battle can’t be stressed more.

Yanis Iqbal is an independent researcher and freelance writer based in Aligarh, India, and can be contacted at yanisiqbal@gmail.com. His articles have been published in the USA, UK, Canada, Australia, New Zealand, India, and several countries of Latin America.

domingo, 4 de abril de 2021

 

El derrocamiento de Evo Morales y la primera guerra del litio

por Thierry Meyssan

Desde finales del siglo XIX, el mundo se había acostumbrado a las guerras del petróleo. Pero ahora comienzan las guerras del litio, que es un mineral fundamental para la fabricación de teléfonos celulares y también para la de automóviles eléctricos. Un historiador y un periodista británicos lograron obtener una serie de documentos del Foreign Office el ministerio de Exteriores del Reino Unido que demuestran que Londres organizó de punta a cabo el derrocamiento del presidente de Bolivia, Evo Morales, para apoderarse de las reservas de litio de ese país.

RED VOLTAIRE | PARIS (FRANCIA) | 16 DE MARZO DE 2021

https://www.voltairenet.org/article212410.html

¿Recuerdan ustedes el derrocamiento del presidente boliviano Evo Morales, a finales de 2019? ‎En aquel momento, la prensa dominante anunciaba que Morales había transformado su país en ‎una dictadura y que “el pueblo” lo había sacado del poder. Por su parte, la Organización de ‎Estados Americanos (OEA) publicó un informe donde “certificaba” que había existido fraude en la ‎elección presidencial boliviana –en la cual Evo Morales había sido reelecto en primera vuelta– y ‎que lo ocurrido no era un golpe de Estado sino un “regreso a la democracia”. ‎

Para no acabar como el presidente chileno Salvador Allende, Evo Morales se fue a México, donde ‎denunció que había sido objeto de un golpe de Estado organizado por fuerzas deseosas de ‎apoderarse de las reservas de litio de Bolivia. Al no ser capaz de identificar a quienes se movían detrás ‎de los golpistas, su denuncia fue ridiculizada en Occidente. ‎

Sólo nosotros, desde la Red Voltaire, revelamos entonces que la operación que derrocó ‎al presidente Evo Morales había sido ejecutada por una comunidad de católicos croatas ‎descendientes de ustachis (también llamados “ustachas”), asentada en el departamento boliviano ‎de Santa Cruz desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, en realidad una de las redes stay-‎behind montadas por la OTAN después de aquel conflicto [1].‎

Un año más tarde, el candidato del partido del presidente Evo Morales –el Movimiento ‎al Socialismo (MAS)– ganó por amplia mayoría una nueva elección presidencial [2]. Esta vez no hubo reclamos sobre la ‎legitimidad de la elección y Evo Morales pudo regresar a su país, donde fue acogido triunfalmente ‎‎–aunque ya no como presidente de Bolivia [3]. La supuesta dictadura ‎de Morales nunca existió pero la que Jeanine Áñez había instalado –gracias a la complicidad de ‎los altos mandos del ejército y de la policía– acababa de ser expulsada del poder mediante ‎las urnas. ‎

En Londres, el historiador Mark Curtis y el periodista Matt Kennard lograron acceso a documentos ‎desclasificados del ministerio británico de Exteriores (Foreign Office). Y acaban ‎de publicar sus conclusiones en el sitio web Declassified UK, asentado en Sudáfrica desde que fue ‎blanco de la censura militar en Reino Unido [4].‎

A lo largo de su carrera, Mark Curtis nos ha mostrado que la descolonización no modificó la ‎política del Reino Unido. Nosotros mismos ya hemos citado sus trabajos en al menos una ‎decena de artículos publicados en Red Voltaire. ‎

El nuevo trabajo de Mark Curtis muestra que el derrocamiento del presidente boliviano Evo ‎Morales fue resultado de una orden del ministerio británico de Exteriores y de varios elementos ‎de la CIA estadounidense, y que no pasó por la administración Trump. El objetivo de la operación ‎era hacer posible el saqueo del litio boliviano, que despierta la ambición del Reino Unido en el ‎actual contexto de la transición energética.‎

En 2009, la administración Obama ya había emprendido en Bolivia una intentona golpista, ‎frustrada por el presidente Evo Morales y cuyo resultado fue la expulsión de varios diplomáticos y ‎funcionarios estadounidenses en aquel país. Por su parte, la administración Trump parece haber ‎aparentado que dejaba las manos libres a los neoconservadores en América Latina, aunque ‎impidiéndoles sistemáticamente proceder a la ejecución final de sus planes. ‎

El litio es un elemento fundamental en la fabricación de baterías y está presente en los llamados ‎‎“salares” existentes en las montañas de Chile, Argentina y principalmente en Bolivia –países que ‎conforman el «triángulo del litio»–, así como en el Tíbet. Pero también está presente, en forma ‎sólida, en ciertos minerales que se extraen en minas, como en Australia. Actualmente, el litio se ‎ha convertido en un elemento clave, más importante incluso que el petróleo, en el contexto de ‎los Acuerdos de París sobre el cambio climático. ‎

En febrero de 2019, el presidente Evo Morales había autorizado el TBEA Group –una empresa ‎china– a explotar las principales reservas de litio de Bolivia. Así que en Londres se trazó un plan ‎para robar el litio boliviano. ‎

Evo Morales, dirigente aymara, fue electo presidente de Bolivia en 2006. Había llegado ‎al mundo de la política a través del sindicalismo, como dirigente de los pequeños productores de ‎hoja de coca –una planta local prácticamente indispensable para las poblaciones que viven a ‎grandes altitudes sobre el nivel del mar, pero que también puede ser procesada para convertirla ‎en la conocida cocaína, la poderosa droga públicamente prohibida en Estados Unidos. ‎Al convertirse en el primer miembro de los pueblos originarios electo presidente de Bolivia, Evo ‎Morales encarnó el regreso de esas poblaciones al poder, al que nunca habían tenido acceso ‎desde la colonización española. ‎

En este punto, se impone una pequeña cronología:‎
- Ya en 2017-2018, el Reino Unido había enviado expertos a la empresa nacional boliviana ‎Yacimientos de Litio Bolivianos (YLB) para evaluar las condiciones para la eventual explotación de ‎las reservas de Bolivia.‎
- En 2019-2020, Londres financia un estadio para «optimizar la exploración y la producción del litio ‎boliviano utilizando la tecnología británica».‎
- En abril de 2019, la embajada del Reino Unido en Buenos Aires organiza un seminario con ‎representantes de Argentina, Chile y Bolivia, responsables de empresas mineras y responsables ‎gubernamentales, para presentarles las ventajas que representaría para ellos trabajar con la ‎London Metal Exchange –la Bolsa de Metales de Londres. El gobierno del presidente Evo Morales ‎envió un ministro como representante de Bolivia.
- Justo antes del derrocamiento del presidente Evo Morales, el Banco Interamericano de ‎Desarrollo (BID) estuvo financiando los proyectos británicos.
- Mucho antes del golpe contra el presidente Evo Morales, el ministerio británico de Exteriores ‎recurrió a una empresa de Oxford –Satellite Applications Catapult– para cartografiar las reservas ‎de litio. El mapa así obtenido fue distribuido por el Banco Interamericano de Desarrollo –el ya ‎mencionado BID– sólo después del derrocamiento de Evo Morales.
- Meses después del derrocamiento de Evo Morales, la embajada del Reino Unido en Bolivia y la ‎empresa Watchman UK organizaron un seminario con 300 actores del sector del litio. ‎Watchman UK se especializa en cómo manipular poblaciones enteras para llevarlas a participar ‎en proyectos contrarios a sus propios intereses, o sea en cómo evitar que esas poblaciones ‎se rebelen. ‎

Antes y después del golpe de Estado contra el presidente Evo Morales, la embajada británica ‎disminuyó su actividad en La Paz –la ciudad sede del gobierno boliviaano– para concentrar ‎su interés en la región de Santa Cruz, donde los descendientes de los croatas ustachis habían ‎obtenido legalmente el poder. La embajada británica comenzó a realizar allí numerosos eventos ‎culturales y comerciales. ‎

Para neutralizar a los bancos bolivianos, la embajada británica organizó –8 meses antes del golpe ‎de Estado– un seminario sobre seguridad informática. En ese evento fue presentada la firma ‎DarkTrace (creada por el MI5 británico) y se explicó a los participantes que sólo los ‎establecimientos bancarios que utilizaran los servicios de DarkTrace podrían trabajar con la City ‎londinense. ‎

Mark Curtis y Matthew Kennard señalan que Estados Unidos no participó oficialmente en ‎el golpe contra Evo Morales… pero varios funcionarios salieron de la CIA para orquestarlo. ‎Por ejemplo, DarkTrace reclutó a Marcus Fowler, un especialista de la CIA en ciberoperaciones, y ‎a Alan Wade, ex jefe de inteligencia de la CIA. El personal encargado de preparar el golpe era ‎principalmente británico, como los responsables de Watchman UK, Christopher Goodwin-Hudson ‎‎–ex militar de carrera y posteriormente director de la seguridad en Goldman Sachs– y Gabriel ‎Carter –miembro del Special Forces Club de Knightsbridge, quien pasó por Afganistán. ‎

El historiador Mark Curtis y el periodista Matthew Kennard aseguran también que la embajada ‎británica en Bolivia proporcionó a la Organización de Estados Americanos (OEA) los datos que ‎fueron utilizados para «probar» el supuesto fraude en la elección presidencial. Aquel “informe” ‎de la OEA fue posteriormente desmentido por investigadores del Massachusetts Institute of ‎Technology (MIT) [5], antes de que los electores bolivianos se encargaran de desmentirlo ‎definitivamente en las urnas, en la elección siguiente. ‎

Los hechos están confirmando los trabajos del historiador británico Mark Curtis. En 3 años, desde ‎el golpe de Estado en Bolivia –realizado en 2019–, hemos mostrado el papel del Reino Unido ‎en la guerra contra Yemen [6] y en el ‎conflicto del Alto Karabaj (2020) [7].‎

El Reino Unido realiza guerras cortas y operaciones secretas, evitando en la medida de lo posible ‎que su acción quede bajo las luces de los medios. Controla la percepción pública sobre ‎su presencia utilizando para ello una multitud de agencias de prensa y de medios de difusión que ‎Londres subvenciona en secreto. Utiliza todos esos medios y agencias de prensa para explotar ‎el país según su propia conveniencia. E incluso puede hacer durar esa situación por el mayor ‎tiempo posible, manteniendo la certeza de que sus víctimas volverán a recurrir a su supuesta ‎ayuda, lo cual pone a Londres en situación de ser el único actor capaz de aplacar los conflictos ‎que inicia.

Thierry Meyssan

 

[1] «Bolivia, laboratorio de una nueva ‎estrategia de desestabilización», por Thierry Meyssan, Red Voltaire, ‎‎26 de noviembre de 2019.

[2] «Resultado de la elección presidencial en Bolivia.‎ Una sonora bofetada para la ‎‎“coalición occidental”», por el general Dominique ‎Delawarde, Red Voltaire, 22 de octubre de 2020.

[3] «Regreso triunfal de Evo Morales ‎a Bolivia», Red Voltaire, 22 de noviembre de 2020.

[4] “Revealed: The UK supported the coup in Bolivia to ‎gain access to its ‘white gold’”, Matt Kennard, Daily ‎Maverick, 8 de marzo de 2021.

[5] «El fraude de la OEA sobre la elección de ‎Evo Morales», Red Voltaire, 4 de marzo de 2020 y Analysis of the 2019 Bolivia Election, Jack R. Williams y John Curiel, ‎MIT, febrero de 2020.

[6] «La primera guerra de la “OTAN-MO” ‎perturba el orden regional», por Thierry Meyssan, Red Voltaire, 24 de marzo de 2020.

[7] «Victoria de Londres y Ankara en el Alto Karabaj, derrota para Soros y los armenios», por Thierry Meyssan, Red Voltaire, 24 de ‎noviembre de 2020.

sábado, 3 de abril de 2021

 

Biden, Pentagon, NATO signal readiness to go to war against Russia over Ukraine

https://antibellum679354512.wordpress.com/2021/04/02/biden-pentagon-nato-signal-readiness-to-go-to-war-against-russia-over-ukraine/

Biden, Pentagon, NATO signal readiness to go to war against Russia over Ukraine
Rick Rozoff

Recent press releases from the White House, the Defense Department, and the North Atlantic Treaty Organization uniformly communicate the message that the U.S. and NATO are willing, and perhaps are preparing, to enter into armed conflict with Russia over their joint client regime in Ukraine.

On April 1 U.S. Defense Secretary Lloyd Austin held a phone conversation with his Ukrainian counterpart, Defense Minister Andrii Taran, in which he “reaffirmed unwavering U.S. support for Ukraine’s sovereignty, territorial integrity, and Euro-Atlantic aspirations.” The last expression means joining NATO, first, and the European Union, second (as has occurred with all thirteen NATO members inducted since 1999 that also joined the EU.) In the words of the Pentagon’s readout of the conversation, Austin also “condemned recent escalations of Russian aggressive and provocative actions in eastern Ukraine….” The defense chief also “reiterated the U.S. commitment to building the capacity of Ukraine’s forces to defend more effectively against Russian aggression.”

Austin recalled that the U.S. has provided Ukraine with over $2 billion in military and security assistance since the American-engineered violent uprising in the nation seven years ago that resulted in the ouster of the legally elected and internationally-recognized government of Viktor Yanukovych and war in the Donbas region. Austin also confirmed a recent $125 million package from the Pentagon to “enhance the lethality, command and control, and situational awareness of Ukraine’s Armed Forces.”

When the head of the mightiest military organization in the world, one which outspends Russia on defense more than ten times, speaks of a key political and military client regime – and one in a nation moreover, that has enriched the family of the current U.S. president – as the victim of military aggression, the inevitable corollaries of his pronouncement are not hard to divine.

The following day President Joe Biden (or so it was reported) spoke with Ukrainian President Volodymyr Zelenskyy and “affirmed the United States’ unwavering support for Ukraine’s sovereignty and territorial integrity in the face of Russia’s ongoing aggression in the Donbas and Crimea.” Biden reportedly spoke of intensifying the strategic partnership between the two states and spoke of reforms – to repeat, Biden spoke of reforms in Ukraine – that is “central to Ukraine’s Euro-Atlantic aspirations.” That is, to becoming a full member of NATO.

The same day Ukrainian Foreign Minister Dmytro Kuleba called for an “urgent American involvement in the de-occupation of (Donbas) and Crimea” in a newspaper interview.

On April 1 NATO itself joined the chorus of Western denunciations of Russia, with an alliance official stating, “Russia’s destabilizing actions undermine efforts to de-escalate tensions,” in the Donbas, adding, “Allies shared their concerns about Russia’s recent large-scale military activities in and around Ukraine.” The “in Ukraine” reference was no doubt concerning Crimea and the “around Ukraine” one relating to Russian troop movements within Russia itself. Given the fact that the Ukrainian government has been waging war for seven years in Donetsk and Lugansk, which border Russia, and that Russian citizens have been killed and wounded by Ukrainian shelling across the border into Russia, would seem to justify Russian troop movements given the recent escalation of hostilities in the region.

The U.S. European Command (EUCOM) has raised its alert status to the highest level. EUCOM is one of six geographical unified (Army, Marine Corps, Navy, Air Force, Space Force, and Coast Guard) combatant commands the Pentagon employs to divide up the surface of the world. It shares its top commander with NATO.

In a recent Ukrainian television interview the commander-in-chief of the Ukrainian army, Ruslan Khomchak, affirmed that the nation’s armed forces are fully operational for a possible war, able to “protect the territorial integrity and independence of our state.”

That’s true of any army, of course, but Khomchak was more specific: “To accomplish this task, we must be ready to act both offensively and defensively and to carry outmaneuvers. Of course, we are preparing for the offensive….We have experience in warfare in eastern Ukraine.” Seven years of it in fact.

President Zelensky recently approved Ukraine’s new military strategy, which not surprisingly emphasizes the subjugation of Donetsk and Lugansk and even Crimea. All-out assaults against the first two would probably provoke a war with Russia; an attack on the third would make it inevitable.

NATO is mentioned 19 times in the document, which speaks of an impending war with Donetsk and Lugansk, and by inference with Russia, in which Ukraine would be provided “the help of the international community on terms favorable to Ukraine.”

More pointedly it mentions depending on “the political, economic, and military support of Ukraine by the international community in its geopolitical confrontation with the Russian Federation.” The new military strategy also speaks of Ukraine becoming involved in a war between NATO and Russia in which Ukraine “will be drawn into an international armed conflict, especially between nuclear-armed states.”

The Euro-Atlantic integration of Ukraine advocated by Biden and Austin would make Ukraine’s participation in a war between the world’s two major nuclear powers inevitable. It might also make Ukraine the main battleground in such a war.

viernes, 2 de abril de 2021

 

Encircle China? Who wants to be bricks on the US wall against China?: Global Times editorial

By Global Times Published: Apr 01, 2021

https://www.globaltimes.cn/page/202104/1220091.shtml

From March 31 to April 3, the foreign ministers of four members of the Association of Southeast Asian Nations (ASEAN) - Singapore, Malaysia, Indonesia and the Philippines - as well as the South Korean foreign minister, will pay a visit to China consecutively. This follows Chinese State Councilor and Foreign Minister Wang Yi's recent visit to six Middle East countries and Chinese State Councilor and Defense Minister Wei Fenghe's visit to four European countries. Before that, Russian Foreign Minister Sergey Lavrov visited China from March 22 to 23.

It has been seen that China is releasing signals to break the US' encirclement through these diplomatic actions. In this regard, whether China explains itself does not matter anymore, because the impact that China's actions are seen to exert is already there. The only thing that we can probably say is that it is actually very easy to break the so-called US' encirclement, or in other words, building circles around China is a false proposition put forward by those who think too highly about themselves.

ASEAN is seen as one of the first regions to be affected by the US-China competition, but the visit of the four foreign ministers to China shows that China shares common interests with those countries in a wide range of issues. These issues include fighting the COVID-19 pandemic and promoting the Regional Comprehensive Economic Partnership (RCEP). Moreover, on the Myanmar issue, China also shares a lot of similar positions with these countries and beliefs that the issues are Myanmar's internal affairs that should be resolved peacefully within the constitutional and legal framework.

China is the biggest trading partner of almost all ASEAN members. Between Beijing and ASEAN, the natural motivation and inertia to develop relations with each other are extremely strong. Washington's wish to "win ASEAN over" is purely delusional. Without the active participation of ASEAN, building circles around China will become a funny one-man show performed by the US.

As for South Korea, it is one of the US' core allies in the Asia-Pacific region. On Friday, South Korean National Security Adviser Suh Hoon will meet with his US and Japanese counterparts in Annapolis, Maryland. South Korean Foreign Minister Chung Eui-yong is set to visit China on Friday and Saturday. Not long ago, he just attended the South Korea-US "2+2" talks. This is a true reflection of South Korea's attitude of not choosing between China and the US. In this way, it is unrealistic for the US to transform its post-Cold War alliance system directly into an anti-China alliance.

One of the biggest focal points of the Biden administration's anti-China alliance is Europe. However, it is not just south and east European countries that are working closely with China. Western European powers, which stressed that China is "a partner, competitor, and systemic rival," are also insisting on their own interests. Angela Merkel, the Chancellor of Germany, said on March 26 that it was important for the EU to have a common identity on China.

The Middle East, except for Israel, is dominated by Islamic states, and it is a US dream to enlist them in an attack on Xinjiang-related issues. But Iran, Saudi Arabia and other countries have made it clear to Beijing that they support China's policies on Xinjiang. Moreover, several Islamic countries have signed a joint letter supporting China's position on issues related to the Xinjiang Uygur Autonomous Region in 2019.

The question is: How can the US turn so many countries with different interests and opinions into bricks to build a wall against China? Washington's elaborate encirclement of China has been blown to a hideous mess just by China's normal exchanges with other countries that had been delayed by the epidemic.

Under the environment of the fierce competition between China and the US, China dares to adhere to principles in other directions and stay firm when it comes to core national interests. It is because we understand that the US' ambition to encircle China seriously violates the basic reality of international relations in the 21st century, and is doomed to fail. We can develop friendly relations with other countries in a frank and open way to safeguard our national interests.

Washington can never take advantage of China's disputes with other countries to instigate China's neighbors and the EU to go on the US chariot and jointly oppose China. Contemporary international relations are not one-dimensional. The interests of China and other countries are intertwined, and how could it be cut off with a geopolitical knife?

The main theme of diplomacy during the Cold War was alliance and confrontation. Many small countries had no choice but to be involved. But today, the main theme of international relations is balanced diplomacy. All countries have expanded room for maximizing their own interests by taking advantage of major power disputes. The US has been managing with an effort to contain China, but China has followed the normal logic of handling internal and external affairs, going with the trend. If the situation goes on like this, it will be the US that eventually finds it hard to carry on.